Proyectan abrir en barrios casas de contención para mujeres golpeadas

Los refugios temporales serían usados para albergar a las víctimas de la violencia doméstica, con la finalidad de protegerlas del victimario.
La delegación Santiago del Estero del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi), impulsa la creación de casas de contención, cuya finalidad sería albergar a mujeres, niños y adolescentes que hayan sido víctimas de violencia familiar.

Al respecto, la delegada del Inadi, Dra. Graciela Toscano, al justificar la generación de estos refugios para mujeres golpeadas, advirtió que muchas de ellas, después que se atreven a hacer la denuncia ante la Policía o ante la Justicia, “deben volver a sus hogares porque no tienen dónde ir, con el riesgo de otra golpiza e, inclusive, con renovadas amenazas de muerte por parte del familiar golpeador”.

Relató que hace unos días “tuvimos un caso en el barrio Ejército Argentino en donde una mujer con seis hijos se encontraba en estado de abandono después de haber sido golpeada por su pareja, por lo que tuvo que huir de la casa y andaba deambulando por las calles en noches muy frías porque no tenía dónde alojarse”.

Destacó: “Todos los días recibimos denuncias de violencia doméstica y en muchos casos al Inadi vienen mujeres desahuciadas a quienes debemos brindarles contención y asesoramiento”.

Recalcó: “Ante esta problemática, luchamos para que en cada barrio se haga una casa de contención y que se construyan guarderías para albergar a los chicos que hayan sido abusados, y cuando demos respuesta a la problemática de la violencia doméstica, habremos avanzando notablemente en defensa de los derechos de las mujeres y de los niños”.

Los refugios

La iniciativa del Inadi local, que tiene que materializarse mediante una ley que está en tratamiento en la Cámara de Diputados provincial, gira en torno a la creación de hogares de refugio temporal para víctimas de violencia familiar y sexual que se encuentran en situación de abandono, riesgo, peligro inminente sobre sus vidas, salud física, emocional, sexual o mental”.

Para ello, deberá construirse un refugio por cada departamento, mientras que los municipios de primera deberán contar con más de uno distribuidos en los distintos complejos habitacionales.

Estas construcciones deberán presentar una infraestructura adecuada para brindar alojamiento a unas 50 personas, entre niños y adultos, y contar con espacios diferenciados para grupos familiares y personas solas, así como para la realización de talleres, esparcimiento, comedor, cocina, baño y alojamiento para los encargados.

Además, el Inadi consideró que se les deberá proveer de líneas telefónicas, computadoras, inmobiliario funcional para las personas alojadas, ropa de cama, frazadas, colchones, televisores, ventiladores, acondicionadores de aire, estufas, vajillas y máquinas de coser.

En cuanto al ingreso de las personas a los refugios, la Dra. Toscano consideró que deberá ser por oficio judicial, derivaciones de organismos provinciales o municipales que brinden servicios de asistencia psicológica o jurídica a víctimas de violencia familiar, quienes podrán permanecer por tres meses, aunque un equipo interdisciplinario podrá ampliar la estadía, previo informe”.

Asimismo, el refugio deberá contar con un equipo multidisciplinario que brinde asesoramiento y asistencia legal, y se deberá brindar un espacio de contención afectiva, fortaleciendo la autoestima y valoración personal para la mujer golpeada.

También se deberá atender a niños, niñas y adolescentes, hijos de las mujeres sometidas a malos tratos, brindando apoyo pedagógico y articulando con las instituciones educativas de la zona en donde se encuentra el refugio.

Capacitación

Por otra parte, se prevé en la iniciativa del Inadi que en las casas de contención se deberá estimular a los adultos alojados a emprender cursos de capacitación laboral y ayudarlos en la obtención de empleos remunerados para lograr una independencia económica que les posibilite mantenerse, tanto en forma personal como a su grupo familiar.

Finalmente, se establece que cada refugio deberá contar con director, encargado, empleados, docentes, cocineros, así como con un equipo multidisciplinario que se encargará de confeccionar informes y estadísticas trimestrales para evaluar el funcionamiento, la demanda recibida, la evolución de los tratamientos y los egresos positivos una vez lograda la exclusión del victimario.

Comentá la nota