Este año las provincias necesitarán unos $17.000 millones más que en 2009 para pagar los sueldos a los empleados públicos y a los docentes, tras el aumento del 23,5% que la Nación acordó con los gremios. Por quinto año que el Gobierno decidió sin consultar a los mandatarios provinciales.
En el marco de las paritarias con los gremios docentes nacionales, el Gobierno acordó un incremento del 23,5% en el salario mínimo de los maestros, desdoblado en dos incrementos a lo largo del año.
El sueldo inicial del docente de grado pasará de $ 1.490 a $ 1.740 mensuales a partir del primero de marzo, en tanto que, desde julio próximo, el mínimo para los docentes de jornada simple sin antigüedad ascenderá a $ 1.840, lo que marca un incremento de un 23,5%, entre los dos reajustes.
Además, el Gobierno se comprometió a mantener este año el incremento en $ 55 del incentivo docente, que se había otorgado durante el segundo semestre de 2009, con lo cual el aporte del Fondo de Incentivo Docente (Fonid) pasará de $ 110 a $ 165 mensuales por cargo durante 2010.
Ese porcentaje equivale a unos $ 17.000 millones más, en comparación con el monto de 2009, el cual explica cerca de la mitad del incremento total del gasto público que las provincias deberán realizar este año para cumplir con sus compromisos internos.
La estimación de la consultora incluye un aumento salarial promedio del 17% para 2010, que si bien es inferior al crecimiento previsto en la tasa de inflación, supera el aumento promedio otorgado en 2009, que fue del 10%.
Según el informe, la decisión del Gobierno operó en contra del buen funcionamiento del federalismo fiscal, por no trabajar en coordinación con los gobernadores en las negociaciones con los gremios. En efecto, se trata de la quinta vez consecutiva que una administración kirchnerista eleva el salario mínimo docente en forma unilateral y sin consultar previamente a los gobiernos provinciales, que son los que pagan el sueldo de los maestros.
El Gobierno explicó que se trata de aumentos de sumas fijas y no de carácter porcentual, pero a los gobernadores les preocupa que la suba fije un parámetro para el resto de las negociaciones salariales.
Un incremento general del salario de entre el 17% y el 23,5% provocaría que el déficit financiero de las provincias oscile este año entre los $ 13.000 millones y los $ 18.000 millones, según determinó la consultora privada.
De esta manera, al tomar como referencia el aumento promedio del 17% en 2010, y la anualización de los incrementos otorgados durante 2009, el gasto en los salarios del personal absorben el 66,2% de los ingresos que perciben los distintos municipios.
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