A través de un programa frutícola, la Provincia busca producir en gran escala distintas variedades que permitan abastecer al mercado local, revirtiendo de esta manera la situación de desabastecimiento estacional de algunas especies. Además de tener la posibilidad de ofrecer a la población precios más accesibles.
En este sentido, el ministro de la Producción, Enrique Orban, ponderó las posibilidades del Chaco para desarrollar esta actividad y “revertir la situación de desabastecimiento que sufre la Provincia”. “Contamos con el suelo disponible y con capacidad ociosa en nuestros productores”, destacó.
“Chaco tiene la capacidad para desarrollar todo lo que sean producciones alternativas, como mamón, arándanos, frutillas y aloe vera, entre otras, que permitan obtener un mayor valor agregado, mejorar la ocupación laboral en todo el sector y desarrollar potencialmente la comercialización”, trazó el titular de la cartera productiva. De esta manera, indicó que “se busca revertir la tendencia de ser abastecidos por otras provincias en productos que nosotros podemos producir tranquilamente”.
A través del programa frutícola se pretenden aprovechar las localidades que tienen cordones de agua para desarrollar con provisionalidad esta actividad, que tiene como objetivo producir en altos niveles que garanticen la calidad en beneficio del productor. “En principio, vamos a trabajar fuertemente en toda la zona del Gran Resistencia, Castelli, Miraflores y Tres Isletas, pero esperamos cubrir todo el interior provincial”, destacó Orban.
PRODUCCIONES QUE LLENAN DE ORGULLO
Como toda actividad productiva, la frutícola debe ser rentable. Es por eso que se busca garantizar un ingreso suficiente para el productor. En este sentido, desde el Gobierno provincial se trabaja en detectar productores que estén interesados en desarrollar esta actividad, brindándoles el apoyo necesario para que puedan autoabastecerse.
“Tenemos mucho para hacer porque, a partir de la producción de frutas frescas, podemos llevar adelante, mediante un proceso de industrialización, distintas variedades de mermeladas y dulces. Estamos convencidos de que las producciones locales nos llenan de orgullo”, aseguró Orban.
Así, detalló que en el Chaco existen algunas producciones que “andan muy bien, como por ejemplo los cultivos de frutillas bajo cubierta y otras que son frutas no tradicionales como el mamón, la palta y la nuez pecante, que promete un gran futuro porque tiene un valor maderable de altísima calidad que serviría para otros productos”.
Asimismo, se está trabajando en escala con cítricos, especialmente en la producción de pomelos. “Tenemos un microclima especial para citrus, dentro de todo tenemos una cuenca para hacer pomelo. Estamos pensando que si la hacemos crecer y llegamos a las 1000 hectáreas de citrus, podemos pensar en una sala extractora de jugo”, precisó Orban.
FRUTILLAS TODO EL AÑO
Dado que se trata de una fruta con buena proyección de demanda en la provincia, se puede producir frutilla de muy buena calidad durante todo el año. Pero muchas veces, esta deliciosa fruta es inalcanzable para el bolsillo. Para ello, el ministro manifestó: “Se pretende lograr que la gente tenga acceso, queremos tener una escala de producción que permita que todos los chaqueños podamos acceder”, agregó.
UN MERCADO CENTRAL EN EL CHACO
En lo que respecta a la posibilidad de crear a corto plazo un mercado central, el ministro Orban aseguró que el Gobierno provincial apunta a instalar un mercado concentrador de productos en Resistencia. Es el lugar de mayor consumo y la idea es traer hasta acá toda la producción posible. “El objetivo es garantizar a los chaqueños un buen precio en los productos que se producen en la provincia”, dijo el funcionario.
En cuanto a la ubicación del mercado, explicó que “tiene que ser un lugar donde podamos maniobrar para que toda la gente pueda acceder a los beneficios”. “Ya se trabaja sobre la idea de que en cada barrio se puedan comercializar”, reveló.
El jefe de la cartera productiva resaltó que la provincia cuenta con tecnología disponible para hacer frutas y hortalizas bajo cubiertas. “Tenemos que explotar estas tecnologías, sacarle el mayor provecho posible y tenemos que tratar de capacitar a la mayor cantidad de gente posible. Nos interesa que esta tecnología vaya llegando a los hijos de los productores que empiezan en la actividad, porque ellos son el futuro”, finalizó el ministro Enrique Orban.

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