Una provincia en suspenso

Por Ricardo Roa

Se sabe: el fuerte de Scioli es hablar y hablar con la esperanza de encontrar algo que decir. Su debilidad: no plantarse nunca, aunque el kirchnerismo lo maltrate como a pocos.

Pero ayer el gobernador consiguió batir sus propias marcas.

Intervino Ferrobaires, la empresa provincial, a la que sin mayores pruebas y de un saque, De Vido le cargó toda la culpa en la tragedia de los trenes: 0-1. Barrió después con la cúpula de la Bonaerense que él mismo había entronizado y era cuestionada por el gobierno nacional: 0-2. Y en la cumbre del PJ en Mar del Plata hizo mutis por el foro con las colectoras que le quitan votos. Y hasta sobreactuó su fe cristinista . Goleada: 0-3.

La Rosada fogonea la figura de Sabbatella colgada a la boleta de Cristina. Es un kirchnerista que pretende presentarse como independiente y al que imaginan aportando por izquierda . Apuesta doble propósito: más votos para Cristina y que Scioli saque un porcentaje menor al de ella.

Como el combo Cristina-Sabbatella incluye candidatos a intendentes y concejales, el PJ bonaerense lo tiene atravesado en la garganta . Actúa en defensa propia: sufrió en 2007 la erosión de las colectoras, a las que teóricamente la reforma electoral iba a sepultar. Sin embargo, pensada para transparentar el voto, terminó por oscurecerlo.

La reforma impuso internas abiertas. Pero, a un paso de las elecciones, la ley no terminó de reglamentarse y se debate si las colectoras están permitidas o no. Habrá 9 categorías de candidatos y un festival de boletas.

Confusión para el votante, paraíso para los imprenteros.

Esto es lo que podía discutirse ayer en Mar del Plata y un acuerdo entre los sectores en pugna lo silenció. Sólo asado y adulación al Gobierno. La partida sigue con final abierto.

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