Luego de recibir a los familiares de Imber Flores, el niño qom asesinado este sábado en Villa Río Bermejito, el gobernador adelantó que el Estado chaqueño será querellante en la causa en la cual se investiga el brutal crimen.
En rueda de prensa, Capitanich sostuvo este miércoles que desde el Estado se buscará generar todos los mecanismos necesarios para acompañar a la familia de la víctima. En ese contexto, aseguró que el gobierno será querellante particular de la causa “a los efectos del esclarecimiento del crimen”.
El gobernador señaló que en este caso está actuando la fiscalía en turno de Castelli la cual está evaluando pruebas de ADN. Indicó además que hay una serie de testigos los cuales el Estado va a proteger para que "puedan manifestarse con absoluta libertad para establecer las pistas necesarias para garantizar la búsqueda de los elementos probatorios que permitan la incriminación absoluta del o los responsables”.
“Con la cooperación del Poder Judicial, sobre todo del Procurador General y con Javier Oteo, secretario de Seguridad, se van a instalar en la localidad a partir del próximo viernes a los efectos de garantizar el debido proceso y la participación del Estado para esclarecer el crimen y que no quede impune”, indicó Capitanich. “Entendemos y tenemos un gran compromiso con la familia, con la comunidad qom y vamos a hacer una investigación exhaustiva de siete casos que ellos denunciaron como no esclarecidos”, indicó.
El crimen
El viernes 4 de enero, Imber Flores decidió sumarse a las festividades que inauguraban la temporada de verano en Villa Río Bermejito. Acompañado por un grupo de amigos, el niño de 12 años salió de su casa minutos después de las 18.
Un aviso a la policía y el boca en boca entre los integrantes de la comunidad Qompi Naqona’a desataron una desesperada búsqueda del pequeño. Y tanto esfuerzo tuvo una amarga recompensa: en la mañana del sábado, alrededor de las 8, a unos 100 metros del camping municipal ubicado en el balneario de la localidad, hallaron su cadáver.
El cuerpo estaba ensangrentado y presentaba lesiones en el pabellón auricular derecho, una herida contusa en el parietal derecho con hundimiento encefálico producida con un objeto contundente, y lesiones en su hombro y brazo izquierdos.
El daño que había sufrido el niño era tan grande, que su madre no habría podido identificarlo de no ser por un tatuaje con la imagen que simboliza a la etnia Qom.
Por el hecho acusan a una familia de criollos del lugar (históricamente enfrentada con los Qom), uno de cuyos integrantes, Nino Franco, fue detenido porque lo sindican como autor material del homicidio; en su vivienda hallaron un jean con manchas que podrían ser de la sangre del niño. Antes de su desaparición, Imber habría discutido con Franco, quien ya tenía antecedentes de enfrentamientos con los Qom, señaló Infobae.

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