En un acto encabezado por el vicegobernador Hugo Passalacqua, el gobierno entregó financiación por cinco millones a cooperativas elaboradoras de té en rama. Está previsto desembolsar otras 25 millones en la misma mecánica.
Además se entregaron otros 10 millones a ONG y entidades deportivas. El mandatario se declaró un “ferviente impulsor” de la creación de un Instituto Nacional del Té. El ministro del Agro, José Garay, reconoció que la situación para la actividad tealera es difícil porque se redujo la demanda en los mercados internacionales y porque el tipo de cambio es desfavorable para los exportadores.
El gobierno provincial comenzó a entregar la asistencia financiera por 30 millones de pesos que había anunciado hace poco más de una semana. Hoy se pusieron en manos de cooperativas poco más de cinco millones de pesos en el marco de esa operatoria. En el mismo acto, encabezado por el vicegobernador Hugo Passalacqua, también se entregaron unos 10 millones a organizaciones no gubernamentales y entidades deportivas.
En la oportunidad, el vicegobernador valoró la intervención del estado para evitar manipulaciones y abusos por parte de los industriales más poderosos que manejan el mercado en la provincia. “El estado debe ser equiparador del grande con el pequeño, para que no pierda el más chico”, dijo.
El mandatario se mostró convencido de la necesidad de crear el Instituto Nacional del Té, iniciativa que ya fue presentada ante el Congreso de la Nación. “Soy ferviente impulsor de que se cree el Instituto del Té, necesitamos eso después de 70 años de esperar”, manifestó.
Por su parte, el ministro del Agro José Garay, explicó que la asistencia financiera entregada hoy será destinada a productores de secaderos de té en rama y elaboradores que no entran en circuito bancario formal, con otros volúmenes de financiación. “Es un problema que todos los años tenemos, pero se agravó porque el mercado externo dejó de comprar y las lluvias permitieron que la producción sea buena, por lo que los secaderos ya no tienen lugar para los brotes” precisó.
Reconoció que a causa de “los vaivenes del mercado” la actividad tealera no está en un buen momento en la actualidad. Lo atribuyó a una reducción en la demanda por parte de los mercados internacionales y por un tipo de cambio en Argentina que no resulta competitivo para los exportadores y una de las consecuencias de ese panorama poco favorable, es que los pequeños productores encuentran dificultades para colocar su brote verde y cobrar en tiempo y forma.
“Lo que más quieren lo productores es cobrar la verde como corresponde al momento de la entrega de su producto, pero las fabricas no tienen capacidad financiera para sostener la situación que se da hoy, de un mercado externo muy duro que no demanda con la fluidez que venía demandando el té argentino y al cual estamos siguiendo día a día”, manifestó.
Adelantó que se trabajará en una propuesta para mejorar la maquinaria dedicada a la cosecha del té a través del programa Proalimentos. El objetivo es que los pequeños productores que prestan servicio a un grupo pequeño de chacras, disponga de una máquina que le permita obtener una hoja verde de mayor calidad.
En el mismo sentido, también se apoyará financieramente a quienes quieran certificar sus plantaciones. “Vamos ir viendo como incorporamos al pequeño productor en los créditos del Programa Provincial de Alimento y del Prováalimentos como una ayuda para el pequeños productor, para que puedan certificar su plantación y que les permita ingresar a un mercado que cada vez es más exigente”, dijo Garay .
“Vamos a seguir trabajando en las líneas de créditos a medianos y grande secaderos de hoja verde o brote; la idea es que cuando se entreguen los créditos gran parte de ellos se vuelquen a los productores de hojas verde de té que ha entregado el producto. En esas líneas vamos a seguir trabajando”, finalizó

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