Será para reemplazar hasta el 5 por ciento de sus adquisiciones de alimentos y servicios de mantenimiento por “proveedores sociales”. Podrán facturar hasta 162 mil pesos al año y no podrán ser contratados por más de 10 meses.
La Provincia reemplazará hasta el 5 por ciento de su presupuesto en compras y contrataciones para financiar un programa social pensado para generar ingresos a personas o a pequeños grupos en situación de vulnerabilidad.
El decreto que pone en marcha este nuevo programa, firmado por el gobernador Juan Schiaretti y el ministro de Finanzas, Osvaldo Giordano, autoriza elevar hasta el índice 18 (equivalente a 162 mil pesos) las contrataciones directas de todos los organismos del Estado para facilitar el reemplazo de proveedores comunes de “alimentos, mantenimiento, textiles y otros” (así dice el texto legal) por quienes reúnan los requisitos para ser considerados, a partir de este plan, proveedores sociales.
Aunque todavía no se publicó la reglamentación del programa, a cargo de Giordano, la secretaria de Administración Financiera de la Provincia, Mónica Zornberg, adelantó a La Voz que los aspirantes a ser proveedores de bienes o servicios deberán estar inscriptos como monotributistas sociales (con un tope de facturación anual de 72 mil pesos) o, en su defecto, monotributistas categoría C (que tienen hasta 168 mil pesos como límite anual).
A su vez, no podrán ser poseedores de más de un bien registrable ni registrar un trabajo en relación de dependencia.
“Está encuadrado dentro del Desarrollo Social, pero es un programa de contrataciones. Va a otorgar trabajo o a comprar bienes y está dirigido a grupos que están en situación de vulnerabilidad social. Pero no es un subsidio”, remarcó Zornberg.
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La reglamentación fijará en detalle los mecanismos de inscripción y pondrá en marcha los plazos, que según anticipó Zornberg serán muy cortos, porque se quiere que empiece a funcionar cuanto antes.
La inscripción tendrá dos posibilidades: una completamente digital y otra con formularios físicos. En los dos casos, será muy sencilla, según la funcionaria: se requerirá que el aspirante a proveedor dé cuenta de su identidad. Cotejar el resto de los datos es muy sencillo para el Gobierno, cruzando distintas fuentes de información tributaria y social.
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