Son equipos de fabricación local. Serán utilizados en tareas de seguridad y su autonomía de vuelo es de casi dos horas.
fines del 2014, el gobierno de la provincia definió la compra de cuatro drones para su utilización en el ámbito de la seguridad pública, y Diario UNO tuvo acceso en exclusiva al equipamiento adquirido y construido en la ciudad de Santa Fe que será entregado a fines de marzo.
Diego Marcón, titular de CTS (Centro Tecnológico del Sur), la empresa incubada en el Parque Tecnológico Litoral Centro a la que el Ministerio de Seguridad encargó el desarrollo de los equipos, contó cuáles son sus principales características.
Marcón señaló que “el tipo de equipo que se adquirió es un hexacóptero, y tiene una autonomía de vuelo de casi 120 minutos, muchísimo más de lo que ofrece la mayoría de los que hay en el mercado”, y agregó que “es un artefacto muy liviano (3 kilogramos) y versátil, que tiene un software propio de navegación, y esto marca un poco la diferencia con el resto”. Su costo es 10.000 y 15.000 dólares, dependiendo de las prestaciones que incorpore.
A su vez, están equipados con cámaras de alta definición y cuentan con un “visor en primera persona (first person view), que permite tener la mirada del drone en el aire”. Además, entre los requerimientos que hizo el Ministerio de Seguridad fue que se le incorpore al drone una “cámara termográfica, que es una cámara especial que, por medio de diferentes filtros, es capaz de distinguir zonas con mayor intensidad de calor, y también cuenta con visión infrarroja, con lo cual se puede usar de noche”.
El inicio de la empresa en el mundo de los drones fue en 2012, y si bien ya existían varios modelos en el mercado, los desarrollos estuvieron orientados a “equipos más útiles”, trabajando sobre algunos aspectos específicos para su uso en materia de seguridad. Sumando el trabajo de investigación que estaba haciendo la Universidad Nacional del Litoral (UNL) en el desarrollo de sistemas de navegación. “Tratamos de que el software cargado en los drones sea lo más útil posible, y deje de ser un juguete para convertirse en una herramienta”, destacó.
Desarrollo local
Gran parte del drone es argentino, y lo confirma su composición: el 80% de las partes del drone son de “desarrollo local”, y el 20% restante importadas. Las piezas que vienen del exterior y que es muy difícil producirlas localmente son las cámaras de alta definición, la cámara termográfica y los motores de las hélices. Dentro de lo que se hizo o se adquirió en Santa Fe o en el país está “la parte de frame, que es el soporte, el software y las placas. Es un software embebido que está adentro de las placas y tiene una programación propia”.
Diferencias con un drone común
El titular de la empresa incubada sostuvo que las principales diferencias entre un vehículo no tripulado que se puede adquirir por internet, o en una casa de electrodomésticos y los que se producen localmente radica en “la calidad y el tipo de materiales que se utilizan, y en el valor agregado respecto al tipo de navegación, al software y a todo lo que es capaz de hacer. Por ejemplo, estos equipos tienen telemetría (tecnología que permite la medición remota de magnitudes físicas y el posterior envío de la información hacia el operador del sistema); miden la velocidad del viento, la altura, y todos los detalles posibles. La diferencia además es que tienen mayor autonomía, se logra mayor altitud y mayor estabilidad, cosas que no se pueden lograr con un equipo comercial. Este drone está preparado para soportar vientos laterales de hasta 40 kilómetros por hora, y el software que tiene es capaz de controlarlo. Además incluye GPS de primera línea y equipos receptores de calidad”.
Capacitación para el uso
Otro de los motivos que decidió la compra de los equipos a una empresa santafesina fue la posibilidad de recibir asistencia y capacitación de manera rápida. En el contrato de adquisición se estipula que “se deberán brindar 80 horas de instrucción para el personal del Ministerio de Seguridad que lo va a utilizar”. Además del mantenimiento de los equipos durante dos años, y garantía por los problemas que se puedan presentar en el uso. En este sentido, Marcón remarcó que “para volar el equipo se requieren varias horas de entrenamiento, y se necesita cierto grado de capacitación porque no es un equipo casero que se maneja con dos canales, sino que tiene varios tipos de canales para manejarlo de modo manual, como también desde una PC o tablet”.
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