El enojo vecinal se produjo en la localidad de San Andrés, al este de esta capital, luego de la aprehensión de un sospechoso, quien sería el autor de abusar sexualmente de una pequeña de siete años de edad.
Según personal policial de la Unidad Regional Este, el domingo pasado alrededor de las 14.00, la menor de siete años fue enviada a realizar una compra a una farmacia que se ubica a dos cuadras de su casa.
Luego de una prolongada demora, la familia se preocupó y salió en busca de la niña. A los pocos minutos y a una cuadra de la vivienda fue hallada la bicicleta de la pequeña.
La familia hizo la denuncia en la comisaría y se inició su búsqueda.
El único dato con el que se contaba era el testimonio de la abuela de la nena, quien aseguró haber visto en el barrio a un sospechoso en moto.
Alrededor de las 20.00 y sobre la ruta 303, al ingreso de la localidad, una mujer halló a una niña y dio aviso inmediatamente a la Policía.
Tras ser constatada la identidad por los familiares, la mujer declaró que la pequeña le contó que había sido abusada sexualmente.
Cerca de las 21.00, un sospechoso fue aprehendido y se dio aviso a la fiscalía de turno, desde donde se ordenó que se mantenga a esta persona en la dependencia policial hasta que preste declaración.
Dos horas más tarde cuando los familiares se enteraron que había una persona detenida por el hecho un importante número de vecinos y familiares de la pequeña frente a la comisaría, con la intención de hacer justicia por mano propia.
La intervención de los agentes evitó que no se produjeran incidentes.
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