Aunque se muestran cohesionados en los reclamos, los autoconvocados debaten sobre la propuesta de institucionalizar el movimiento. El grupo enfrenta un gran desafío: un sector dice que no es el momento de crear un gremio; otro prometen democracia interna.
Los dos sectores (Ver "La sindicalización..." y "Temen que...") aclararon que los criterios enfrentados no derivan en una ruptura. Por el contrario, tanto unos como otros afirmaron que apuestan por encontrar consensos.
Por lo pronto, la lista de reclamos sigue siendo común: un aumento salarial; el reconocimiento del Gobierno a los autoconvocados; su participación en las negociaciones paritarias; y avances en el otorgamiento del 82% móvil, en la carrera sanitaria y en el concepto por insalubridad.
El delegado del Avellaneda Horacio Pecamiche fue la voz cantante de quienes resisten la sindicalización: "no es el momento de apurarnos con este tema y menos en forma inconsulta con las bases, porque nos desvía la atención de nuestros reclamos". Para profundizar su posición, realizarán una asamblea abierta el jueves 10 de junio, en el Círculo de la Prensa.
Esta actividad se concretará un día antes de que quienes impulsan el Sitas formalicen su constitución. "Comprendo a quienes se oponen, porque temen que nos transformemos en un gremio como los otros. Pero no vamos a cambiar el espíritu de los autoconvocados, sino que se mejorará con la democracia interna", aseveró Carim Asus.
Independientemente de las posiciones divergentes, las protestas se mantuvieron ayer en los hospitales, con el cierre de los consultorios externos y de las puertas principales de cada establecimiento, garantizando la atención de emergencia con guardias y cirugías indispensables. Por el frío, no se concretó la propuesta de que los médicos atiendan en la calle, como profundización del plan de lucha. Hasta ahora, tampoco acordaron en lo que respecta a la no concurrencia a los lugares de trabajo.
El lunes se realizará una nueva asamblea interhospitalaria para definir la metodología de los reclamos y, posiblemente, una nueva movilización. En ese momento volverán a debatir, frente a frente, los dirigentes que manifiestan una y otra opinión acerca de la sindicalización. Por aparte, cada uno desde su espacio, se organizan las distintas actividades a favor y en contra del surgimiento del Sitas. Mientras, desde la Casa de Gobierno observan, expectantes, la evolución de la historia.
Comentá la nota