El pedido de aumento salarial por parte de las fuerzas policiales se hizo presente en el Chaco y causó un cuadro nunca visto en Resistencia.
El momento de mayor tensión en el frente de la comisaría Primera, cuando Churin y Peña intentaban conocer los reclamos pero no había respuestas de parte del gobierno.
Por tiempo indeterminado
Una tensa vigilia se mantenía anoche en las puertas de la comisaría Primera capital mientras el capellán policial, el diacono Flores era el encargado de trasladar un petitorio con 12 puntos de los reclamos policiales y penitenciarios al propio gobernador Bacileff Ivanoff en medio de una protesta que abarcaba gran parte del territorio provincial y que prometía ser por tiempo indeterminado.
Poco después de las 21, el gobernador Bacileff Ivanoff llegó a Casa de Gobierno para mantener una reunión de emergencia con los integrantes de la plana mayor policial y funcionarios de la secretaria de Seguridad. El objetivo era elaborar alguna salida a la sumatoria de reclamos de policías y sus familiares, que arranco con los penitenciarios de Sáenz Peña pero siguió en la capital teniendo como epicentro a la seccional céntrica, donde de manera espontánea se fue sumando gente a la hora de exteriorizar las demandas.
El grito “si se puede” inundó la cuadra de la comisaria en medio de sirenas policiales que sonaban de fondo.
De esta manera, desde Casa de Gobierno partió una comisión integrada por el actual secretario de Seguridad Marcelo Churin y el jefe de policía, comisario general Gustavo Peña hacia la comisaría Primera para escuchar las demandas y transmitir la postura del gobierno frente a la crisis.
Ambos funcionarios llegaron en el preciso momento en que se estaba desarrollando una asamblea de policias, en donde se ponía de manifiesto que el cuadro de situación actual excede cualquier criterio soportable, máxime cuando la realidad golpea crudamente a la familia policial.
La familia de los policías se mantenían firmes al filo de la medianoche en medio de la tensa vigilia.-
“Somos policías y no tenemos que faltarnos el respeto entre nosotros” afirmó uno de los voceros para invitar al jefe policial y al secretario de seguridad a subir a un patrullero que hacía las veces de improvisarlo escenario para manifestar la posición del gobierno frente al reclamo concreto. Sin embargo, Peña solo transmitió la intención de conocer cuáles eran los planteos y que mejoras se pueden llevar a cabo, recalcando que el dialogo está abierto, lo que transformó de inmediato el clima reinante, surgiendo airados reclamos de todos los presentes.
“Si se puede”
“Si están con nosotros tienen que renunciar” fueron algunas de las tantas frases exteriorizadas por los policías quienes no dudaron en señalar algunas cuestiones que viven a diario, como ser los recargos de servicios o bien, como ocurría en la víspera, con fuertes amenazas de los inspectores para que los subalternos no se sumaran a la protesta.
“Un detenido en la U7 cobra más que un agente de policía” fue el grito de una mujer presente en el lugar, a la cual se sumaron otros tantos remarcando cuanto es el sufrimiento de la familia policial actualmente. Además, lo que recriminaron duramente a los funcionarios enviados desde el gobierno, era que posibilidad de sanciones para quienes acompañaban la medida, ya que indicaban que todos los miembros de la fuerza incluidos los del interior provincial se encontraban amenazados también.
Ante la ausencia de respuestas por parte de los funcionarios, un coro de “si se puede” inundó toda la cuadra en medio de sirenas policiales que sonaban de fondo, lo cual motivó a que los mismos dejaran el lugar a quienes hacían las veces de voceros para sugerir a los presentes que un petitorio con todos los reclamos sea entregado en manos del propio gobernador en busca de una solución.
La solicitud fue considerada de inmediato, por lo que se instrumentó un petitorio con 12 puntos, el cual al filo de la medianoche, iba a ser entregado a la máxima figura del Poder Ejecutivo. El encargado de llevar la misiva era el capellán policial, el diacono Flores, quien fue designado de manera unánime por todos los presentes.
Finalmente, quienes se mantenían en vigilia frente a la unidad céntrica no dudaron en señalar que requieren una solución inmediata a este panorama ya que la medida es por tiempo indeterminado, exigiendo que las respuestas las diera el propio gobernador ante los presentes.-


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