Una protesta gremial de petroleros en reclamo de un aumento salarial del 36 por ciento paralizó hoy por cuarta jornada consecutiva la actividad en refinerías y fraccionadoras de gas licuado y agudizó el desabastecimiento de garrafas en el Chaco y todo el norte argentino.
Las provincias norteñas sufren la escasez de garrafas y los consumidores temen que se dispare el precio en algunos comercios ante el faltante, en una situación similar a la ocurrida durante el crudo invierno de 2010.
A la paralización de la distribución de las garrafas por el conflicto gremial se le sumó el fuerte aumento de la demanda de los usuarios residenciales por la llegada de las primeras bajas temperaturas del año.
La protesta, que afectaba también a empresas distribuidoras de gas envasado como Total, Amarilla Gas, Surgas e Italgas, entre otras, impactó directamente contra la provisión en Rosario y alrededores.
Los petroleros cortaron este lunes los accesos a la refinería de Repsol YPF en San Lorenzo y advirtieron que la próxima semana bloquearán la fábrica de OIL -ex de Petrobras-, actualmente gerenciada por el empresario kirchnerista Cristóbal López.
Rubén Pérez, titular del Sindicato de Petroleros, dijo que la protesta es en disconformidad con la propuesta de aumento salarial del 24 por ciento que realizó YPF, dado que los trabajadores pretenden un 36 por ciento.

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