El Departamento Ejecutivo recibió para su análisis un proyecto de ordenanza del Bloque del PJ-Frente para la Victoria, denominado Plan Permanente de Obras de Iluminación de Clubes Y Campos de Deporte. La iniciativa contempla utilizar recursos de la Ordenanza 2505, un fondo afectado conformado por los aportes de los usuarios del servicio de energía que presta la Usina Popular y Municipal de Tandil SEM.
La intención es que todos los años se concreten al menos tres proyectos de mejora lumínica en campos de deporte de clubes, para planificar el crecimiento de las instituciones que hoy no pueden ofrecer prácticas en horarios nocturnos.
El proyecto tomó estado legislativo el jueves 11 de diciembre, pasó por la Comisión de Interpretación y Asuntos Legales y el bloque de la UCR decidió elevarlo al Ejecutivo para su análisis.
“Lamentablemente, los concejales oficialistas no lo leyeron, lo pasaron directamente al Ejecutivo. Esperamos que tenga una buena aceptación. Es un proyecto que no demanda una cantidad enorme de recursos, simplemente planifica el crecimiento de la infraestructura de los clubes”, expresó Pablo Bossio, el impulsor del proyecto, en diálogo con El Eco de Tandil.
El concejal, quien también preside el club Santamarina, ha dialogado con distintos dirigentes que se mostraron expectantes y continuará presentando la iniciativa para intentar sumar apoyos e incorporar aspectos técnicos.
“Hay una necesidad de planificar el crecimiento de los clubes de Tandil. Observaba que de repente, un club hacía una gestión en la Usina y conseguía que le facilitaran determinada iluminación o determinado poste o un cable, y la discrecionalidad con la que se manejan ese tipo de cuestiones. Pensé en la necesidad de que efectivamente se planificara de otra manera”, explicó en cuanto a la génesis de la idea.
En igual sentido, destacó “la cantidad de recursos importantes con que cuenta la Ordenanza 2505 que en el ejercicio 2013 terminó con 1,5 millones de pesos sin ejecutar, e incluso un porcentaje no tenía correlación con la norma en sí misma que afecta el fondo a la iluminación, el mejoramiento del alumbrado público y ese tipo de destinos”.
La falta de luz
En cuanto al diagnóstico de la situación de los clubes, Pablo Bossio afirmó que tienen “esa necesidad, tanto los de fútbol como los de hockey y rugby que hacen ejercicios al aire libre, que principalmente en invierno -que son 6 ó 7 meses en el año- los chicos hacen deportes prácticamente en penumbras”.
Analizó que la falta de luz atenta contra la calidad del ejercicio deportivo, lo que lleva a muchos chicos a dejar de ir a los clubes porque cierran sus puertas alrededor de las 19. A su vez, las entidades van perdiendo socios y dejan de percibir su cuota, lo que impacta en el ya magro presupuesto.
Bossio indicó que son muy pocos los clubes que tienen canchas bien iluminadas o posibilidades de llevar adelante actividades en gimnasios cubiertos. Además, no todas las actividades se pueden desarrollar bajo techo.
“Que los plazos de entrenamiento se amplíen va a redundar en una mejoría para los clubes”, indicó tras dialogar con dirigentes que están a la expectativa de lo que pueda ocurrir.
Tres obras por año
Sumado a esto, el presidente del Bloque del PJ-FPV manifestó que “los recursos están, hay que afectarlos de manera planificada y son los clubes los que mejor le pueden decir al Municipio cómo necesitan modernizarse”.
Recordó que en 2013 hubo una subejecución del fondo afectado a obras de iluminación creado por la ordenanza y bregó para que el crecimiento de las entidad deportivas sea “planificado, que no tengan que recurrir con una nota a la Usina para pedir un reflector o un poste de luz, sino que cada club presente un proyecto, que sea evaluado por una comisión técnica, que sea presupuestado y que esté en el presupuesto anual de la 2505 y que de esa manera se afecten no menos de tres proyectos por año”.
En ese sentido, consideró que con tres obras por año, en el transcurso de un lustro la ordenanza cumpliría con gran parte de los objetivos, ya que “es un herramienta que viene a darle equidad al crecimiento de los clubes”.
En contra de los playones
Por otro lado, el referente del FPV cuestionó que “se desarrollaron muchos playones polideportivos que están iluminados, pero esos espacios no tienen actividad deportiva planificada en los horarios nocturnos. Los clubes sí tienen actividad deportiva planificada y necesitan de ese recurso lumínico para llevarlo adelante. Hay un recurso que es ineficiente en ese aspecto”.
Describió que en estos espacios abiertos ubicados en los barrios se ve a dos o tres chicos aislados jugando al básquet o fútbol a la tardecita y confió que “soy crítico de los playones deportivos, por más que han sido políticas nacionales. Se invirtió mucho dinero en el desarrollo de playones deportivos y su iluminación cuando los clubes lo estaban demandando y son organizaciones que ya tenían sus socios y sus deportistas”.
Agregó que se podría haber coordinado con las instituciones para mejorar la infraestructura y que incluyan a los chicos de los barrios. “El club les da identidad, que es un factor de inserción social como ningún otro. En un playón se puede poner un profesor, planificar una actividad. Ahora, un club le da un color, una camiseta, una identidad, una historia, y eso es un elemento de inserción social en sí mismo”, valoró el presidente de Santamarina.
Aclaró que “tiene que haber una contraprestación por parte de los clubes, que no pueden ser sólo receptores de subsidios o infraestructura por parte del Estado sin dar nada. Deberían desarrollar un esquema de becas, prestar sus espacios para que se desarrollen actividades sociales, en definitiva, hacer un trabajo comunitario”
Fortalecer el área
El proyecto de ordenanza prevé que la Dirección de Deportes sea la autoridad de aplicación que se encargará de recibir los proyectos de los clubes para que luego los evalúe una comisión técnica del Municipio.
“En lo que es deporte falta mayor inversión planificada y debería destinarse mayor presupuesto a la Dirección de Deportes del Municipio de Tandil, porque los ciudadanos de Tandil somos muy proclives al desarrollo de deportes”, remarcó Bossio, quien ya había expresado estas cuestiones en la última campaña electoral.
Por último, cuestionó que en la ciudad “hay más una política de eventos, de crearlos y finalizarlos, que una política a largo plazo pensada como la integración a partir del deporte”.
Instituciones ordenadas
El proyecto de ordenanza prevé que podrán acceder al financiamiento para obras de iluminación de campos deportivos las instituciones que estén “ordenadas” desde el punto de vista jurídico. Precisamente, establece que deberán acreditar con carácter de declaración jurada diversos requisitos.
Las pautas exigidas son vigencia de su personería jurídica; los dos últimos balances; conformación de su comisión directiva; acreditar que su conducción es realizada por sus socios y que no está tercerizada; cantidad de socios diferenciados por categorías y antigüedad de los mismos; disciplinas deportivas que se practican y cuya práctica no se encuentra tercerizada; descripción de sus instalaciones y su domicilio, especificando si son propias o de terceros, y en este último caso deberán acreditar la relación contractual por la cual el club ostenta la posesión.
Las obras
En cuanto a las mejoras que podrán solicitar, la iniciativa enumera la extensión de redes de alumbrado; instalación de equipos de iluminación, mejoras en sistemas de iluminación vigentes y obras que no estén contempladas pero que a criterio del Concejo se consideren pertinentes y prioritarias.

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