Cerca de 20 propietarios llevaron sus inquietudes a los legisladores, luego del encuentro con el ministro de la Producción. El uso de sus campos mientras se aguarda el embalse, el uso de materiales de cantera y la cantidad de tierras expropiadas fueron algunos de los temas analizados.
Victoria destacó que se debe trabajar en conjunto con los dueños de los campos, sobre todo entendiendo que “son familias que hace 100 años que están en la zona, que han trabajado cuando la Patagonia no era nada y debemos tener un mínimo respeto hacia ellos y las generaciones actuales de aquellos viejos propietarios, para trabajar en conjunto por esta obra que será bisagra de la matriz energética de la provincia”.
Aseguró que está la voluntad para hacerlo y escuchar las propuestas que tienen los propietarios.
Recordó el legislador que son unas 55 mil hectáreas las que serán expropiadas, 50 mil en lo que hace al espejo de agua y otras 2500 hectáreas, por cada una de las represas, para la obra civil en sí.
Volviendo a los planteos de los propietarios, “es lógico que a muchos propietarios les representa su unidad económica, sobre todos a algunos que les toca el campo de invierno y les implica cambiar de la ganadería a otro rubro, que seguramente la propia represa le va a permitir hacerlo, pero entiendo que es importante escuchar la opinión de todos ellos. Son muchas situaciones similares, pero también hay muchas diversas por la afectación de cada uno de los propietarios”, indico.
Finalmente, destacó que “no es poca cosa poder tener acá a 20 propietarios exponiendo sus opiniones y creo que en conjunto podemos arribar a un consenso general, para poder sacar la mejor ley y que no les represente un mayor perjuicio por lo que decíamos antes, son familias de hace cien años y uno tiene que velar por su posición actual y futura”.
Según pudo conocer La Opinión Austral, entre los temas planteados por los estancieros está primero el de la cantidad de hectáreas previstas para la obra civil, entendiendo que podrían ser menos. No quieren que, de no ocuparse la totalidad de las tierras expropiadas, luego el Gobierno disponga de ellas para algún otro fin, por lo que pretenden tener prioridad de uso sobre esos campos.
También señalan la posibilidad de que, en el marco de la negociación de la expropiación, como el embalse se producirá recién dentro de varios años y la declaración de utilidad pública se dará ahora, que en el mientras tanto los ganaderos puedan seguir haciendo usufructo de las tierras hasta que sean inundadas efectivamente.
Otro punto de preocupación es el uso de material de canteras, ya que varios propietarios tienen un acuerdo con Fomicruz y ahora podría quedar trunco si los mismos son utilizados para la construcción de las represas, por lo que buscan llegar a un acuerdo en ese sentido.
En general, los propietarios fueron con una serie de alternativas a temas puntuales referidos a la expropiación de sus campos y los legisladores, al igual que los funcionarios provinciales, se habrían mostrado permeables a esas propuestas.

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