Antonio Bonfatti solicitó el retiro del pliego del abogado Enrique Fernando Sirio, al que propuso como defensor adjunto de Rosario, el 16 de octubre. La propuesta estuvo sólo 20 días en la Legislatura. El viernes, el presidente de la comisión de Acuerdos, Leandro Busatto, le pidió por escrito que desestimara el nombramiento.
Sirio presentó su renuncia ante el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. La presidenta del Consejo de la Magistratura y secretaria de Transformación de los Sistemas Judiciales, Cecilia Vranicich tuvo que leer hasta el último párrafo para encontrar la palabra clave: "renuncio". "Por lo expuesto, renuncio a la designación como defensor adjunto de Rosario", cerró la nota Sirio.
Lo "expuesto" es el descargo que el abogado ensayó en público. Dijo que a Jáuregui lo asistió a pedido de su colega y condiscípulo, José Francisco Jáuregui, hijo del militar ya fallecido y negó que fuera una "defensa política", sino sólo el patrocinio en la declaración indagatoria. Y respecto a su defensa del ex jefe de Policía de la provincia, coronel Carlos Alberto Ramírez, su "labor se limitó a firmar un escrito para ratificar un domicilio".
En el medio de la polémica, Sirio dijo que ya no patrocinaba a Zacarías. "Yo no lo defiendo. Es más, renuncié a la defensa y Zacarías hará los planteos que tenga que hacer porque ha quedado sin defensor. Sí, defiendo a la familia. Tengo una presentación por el hijo que se está muriendo porque tiene fibrosis quística y está detenido", dijo por una emisora de Santa Fe. Ayer, en otra radio de Rosario aclaró que el patrocinio de Zacarías fue por "lavado de dinero, no por tráfico de estupefacientes".

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