Manuel Monroy Chazarreta sugirió la puesta en valor de la casa y recuperar los distintos objetos patrimoniales que dejó como herencia su abuelo.
A partir del estado actual de este solar que cobijó la vida del músico nativista santiagueño, uno de los nietos del patriarca, Manuel Monroy Chazarreta (La Paz, Bolivia, 1960), destacado músico latinoamericanista, docente y ahora diplomático, respondió a Nuevo Diario ante la incertidumbre sobre el presente y futuro del inmueble, y hasta encendió lo que podría ser una propuesta de reivindicación y puesta en valor de lo que quedó de la histórica casa, para transformarla en un centro cultural o algo similar, que responda a la memoria de don Andrés.
Recuperar la casa
El familiar del “patriarca argentino” aseguró que “la familia no cuenta con recursos para mantener el inmueble y menos el museo, por eso la intención de remate de las otras partes. Sería una pena que esta casa histórica sea convertida en un edificio o en un parqueadero”, señaló.
Atento a esta realidad , Monroy Chazarreta consideró que “el E stado argentino debería comprar la casa y volverla a lo que históricamente fue, un hermoso centro cultural, con los cuidados que merece la memoria del ‘patriarca del folclore argentino’”, acotó al resaltar que de igual forma se deberían recuperar y centralizar los objetos patrimoniales que tenía la casa museo, bajo el cuidado de especialistas.
“Estimo que mis hermanos piensan de manera similar. Que el Estado argentino compre el inmueble y se haga un centro cultural serio, que responda a la memoria de don Andrés Chazarreta. De lo contrario, vamos a tener que aceptar la venta de la casa a privados, porque sino se cae a pedazos. No estoy de acuerdo con el remate, por dignidad y seriedad”, comentó el artista.
Por último, Manuel Monroy recalcó que “siguen preocupándonos profundamente las cosas valiosas que sobrevivieron del museo, había cuadros de Quinquela Martín, condecoraciones varias e importantes, las guitarras de Chazarreta, los más de 300 discos originales grabados para RCA Victor, las partituras originales, los ponchos de don Andrés, tanta memoria cultural de Argentina y Latinoamérica”.
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