El Ejecutivo elaboró un proyecto de reforma de la Ley Orgánica de la Policía de Entre Ríos. Apuntan a adaptar las áreas relacionadas con la investigación al nuevo Código Procesal Penal, reordenar las áreas afines en superintendencias y elevar el nivel profesional.
“Hace tiempo atrás elaboramos un proyecto de reforma de la Orgánica de la Policía, específicamente el título segundo, que tiene que ver con la organización policial, en concordancia con la reforma del Código Procesal Penal y que apunta a que cada área esté mejor estructurada, con una base más sólida”, dijo el funcionario a EL DIARIO, al término de la reunión en la Legislatura.
A su vez, el presidente de Peticiones y Milicias de la Cámara Alta, el senador por Nogoyá Aurelio Suárez, evaluó positivamente el encuentro, y explicó que el tema será tratado ahora con sus colegas de la comisión de Legislación General. “Queríamos que Massuh expusiera sobre el proyecto de ley de reforma del reglamento de la Policía y escuchamos una propuesta de organización diferente, que aparentemente beneficiaría a la institución sin una mayor erogación presupuestaria. Suárez adelantó que, de ser necesario, volverían convocar al jefe de Policía o invitar a las autoridades judiciales, porque parte del proyecto involucra a los policías destinados a colaborar con los fiscales en las investigaciones. “Hemos escuchado esa y otras iniciativas de capacitación y especialización de los integrantes de la fuerza de seguridad de la provincia que son interesantes” agregó el legislador.
Esquema. La iniciativa puesta a consideración del Senado consiste, básicamente, en reestructurar la plana mayor policial, aglutinando las trece direcciones por temas afines, para conformar seis superintendencias: la de investigaciones –que incluiría a los policías de las actuales áreas de Investigaciones, Criminalística, Inteligencia Criminal y Toxicología–; otra operacional, con el personal de Operaciones y Seguridad, Seguridad Vial y Delitos Rurales; una superintendencia Administrativa, otra de Logística, una de Institutos Policiales –a cargo de las tres escuelas de formación– y una última estructura, de Asuntos Internos.
“Reducimos el número de direcciones y reunimos el personal en seis grandes áreas especializadas”. Por ejemplo, en el caso de las dependencias dedicadas netamente al esclarecimiento del delito, como Investigaciones, Toxicología, Inteligencia y la policía científica, van a trabajar bajo el mando de un único comisario general, que coordinará su labor con el Ministerio Público, en la aplicación del nuevo sistema de persecución penal que está siendo implementado en forma gradual en la provincia. Una aproximación a la formación de una policía judicial, sin crear una nueva estructura paralela a la policía administrativa.
Terminalidad. El proyecto apunta a que los cadetes de la escuela de policía se especialicen, en su último año, con una terminalidad relacionada a una de las seis grandes áreas en las que se desempeñarán. “El objetivo es ir formando un porcentaje de cadetes orientados a la parte operacional, investigativa, operativa, etcétera, para darle un perfil más profesional y especializado. El policía capacitado de ese modo podrá cambiar de lugar de trabajo pero siempre dentro de la superintendencia de su especialización”, refuerzó Massuh.
Jefe en actividad
La Ley Nº 5.654 de organización policial data de 1974. En el artículo 21º prevé que el Ejecutivo deberá designar como subjefe de la Policía a un comisario general en actividad. Sin embargo, en el artículo 20º dispone que como autoridad máxima de la institución puede ser designado cualquier persona que cumpla con las disposiciones constitucionales vigentes. Estas son, ser ciudadano argentino, mayor de 30 años y que no esté en servicio militar activo. Massuh recalca que el capítulo de la Constitución de Entre Ríos dedicado a las fuerzas de seguridad no ha sido modificado desde 1933, y está desactualizado. “Les planteé a los senadores que el jefe de policía debe ser un funcionario en actividad. Si queremos una institución cada vez más profesional necesitamos un jefe actualizado en la problemática delictiva, en actividad, con conocimiento del personal. Convocar a un retirado puede retrasar el avance de la Policía en proyectos y programas. La sociedad evoluciona demasiado rápido y los problemas y medios técnicos para resolverlos exige que el mando esté en manos de gente que muy compenetrada con la labor policial”, explicó Massuh
El funcionario aclaró que reformar la Orgánica en ese aspecto no significa que el Poder Ejecutivo resigne las decisiones de política de seguridad: “la fuerza seguirá dependiendo del Ministerio de Gobierno, pero la organización operacional será mejor si recae en un comisario de carrera y en actividad”, aseveró.
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