Gustavo Estrella, uno de los propietarios del predio donde antiguamente funcionaba una estación de servicio, asegura que se trataría de una solución “efectiva y mucho más económica que otros proyectos que presentaron los funcionarios”.
Las sucesivas crisis económicas por las que atravesaron la ciudad y el país, sumadas a una serie de modificaciones que sufrió la infraestructura vial del Segundo Cruce, hicieron que la zona entrara en un lento pero irreversible proceso de decadencia. Primero cerraron los locales más pequeños, luego lo hicieron los restaurantes y parrillas y finalmente las estaciones de servicio y los inmuebles que esos comercios ocupaban quedaron abandonados y se deterioraron.
Por otra parte, debido al gran flujo de vehículos que transitan por el lugar, el Segundo Cruce es una zona históricamente complicada ya que allí se han producido varios accidentes de tránsito, algunos de ellos con consecuencias muy graves.
Debido a estos inconvenientes, en 1997 se modificó la traza original del cruce y se instaló una serie de dársenas destinadas a distribuir el flujo de vehículos de una manera más segura. Sin embargo, si bien el número de accidentes con víctimas mortales disminuyó, muchos de los conductores que transitan por ese sitio señalan que el trazado no está bien resuelto y se presta a confusión y que falta una adecuada señalización.
A mediados de este mes, LA OPINION publicó una nota acerca de los trabajos que se estaban desarrollando en la ruta Nº 188 y destacaba que los mismos no cumplían con las expectativas de los funcionarios municipales ya que no se iban a reformar dos curvas consideradas muy peligrosas y que también era necesaria la reformulación del Segundo Cruce por ser éste “obsoleto”.
Propuestas
Ante la situación descripta un vecino de la zona, Gustavo Mario Estrella, que es además uno de los propietarios del predio en el cual funcionaba hasta 1992 una estación de servicio de la firma Esso, dialogó con el Diario sobre el estado actual de esa zona de Pergamino y señaló que muchos de los problemas de tránsito que sufre el Segundo Cruce se podrían solucionar “con la instalación de tres semáforos” y al respecto indicó que “uno de ellos debería estar ubicado en la intersección de la avenida Presidente Perón y la ruta Nº 8, otro en el cruce mismo de las rutas Nº 8 y 188 y el tercero en la intersección de las rutas Nº 188 y 32”.
Consultado sobre por qué considera que la colocación de semáforos mejoraría la seguridad vial en el sector señaló que “hace muchos años que conozco cómo funciona el tránsito en este lugar y podría asegurar que la mejor forma de organizar la circulación de vehículos es mediante la instalación de semáforos en los lugares correspondientes. Invito a cualquier persona a que se detenga unos minutos a observar el comportamiento de los conductores que transitan por la zona. Es una práctica instalada que los que vienen por la ruta Nº 8 hacia el este doblen a la izquierda para tomar avenida Presidente Perón, esto es una costumbre muy peligrosa porque el conductor que no es de Pergamino no espera que alguien doble a la izquierda en una ruta nacional y la maniobra puede tomarlo por sorpresa. Esto se solucionaría con un semáforo instalado en Presidente Perón y ruta Nº 8 que permita el giro a la izquierda” aseguró Gustavo Estrella y añadió que “lo mismo ocurre con los que vienen por la ruta Nº 188 hacia el norte y llegan al Segundo Cruce, es fácil darse cuenta de que si alguien desea tomar la ruta Nº 8 no le queda más remedio que doblar a la izquierda, con los riesgos que esto conlleva. Nuevamente en este caso el semáforo sería la solución”.
En otro tramo de la entrevista, Estrella manifestó: “Siento un gran respeto por los profesionales que están a cargo del diseño de las obras de infraestructura vial, pero creo que deberían también detenerse un minuto a escuchar las sugerencias de la gente que se ha pasado una vida en este lugar y que ha visto, desgraciadamente, una gran cantidad de accidentes que se hubieran evitado fácilmente si se hubieran tomado las medidas adecuadas. En mi caso particular he hecho muchos reclamos y varios de ellos fueron bien recibidos, como cuando se mejoró el camino de tierra que une las rutas Nº 8 y 188, que estaba intransitable, pero opino que es necesario realizar muchas mejoras más. Creo que la instalación de los semáforos no sólo mejoraría la seguridad vial en el Segundo Cruce sino que me atrevería a afirmar que haría el tránsito más fluido” opinó Gustavo Estrella y añadió que “hay que usar la cabeza para volver a darle vida al Segundo Cruce, he visto muchos proyectos con rotondas y dársenas pero a veces lo más simple es lo más efectivo y en este caso me parece que los semáforos no sólo cumplirían su función sino que sería más fácil y mucho más económico que las ‘megaobras’ que presentaron”.
Por último, Estrella manifestó su disconformidad con otra de las obras planificadas para la intersección de las rutas Nº 188 y 32: “Proponen hacer una dársena pero dudo de que sirva para algo, primero por la velocidad y el tamaño de los camiones que circulan hoy en día, por lo que ante cualquier desperfecto mecánico que sufra un vehículo de este tipo en su tránsito por la dársena se generaría una obstrucción que desembocaría en una situación de peligro y por otra parte es fácil que algún conductor no respete la obligatoriedad de utilizar la dársena y doble por el medio de la ruta”.
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