En los últimos años, se redujo drásticamente el área cultivada con tomate y pimiento en el departamento, lo que obliga a introducir materia prima del Oasis Centro de la provincia, o bien de la provincia de San Juan o del norte del país.
Por iniciativa del titular del gremio de la alimentación, Ricardo Daniel Bertero, hubo una reunión en la municipalidad, de la que participaron representantes de los productores y de establecimientos industriales, para comenzar a sentar las bases para que San Rafael vuelva a producir cientos de toneladas de tomate y pimiento, como también legumbres para cubrir gran parte de las de los programas de elaboración.
Indicó el dirigente gremial que es importante poner en marcha en San Rafael el programa “Tomate 2000” que implementó el INTA en otras partes del país, con excelente resultado. Esto, aclaró, debe venir acompañado de una serie de condiciones, de modo que los productores del medio vuelvan a producir tomate y pimiento a escala industrial.
“Debe aprovecharse la experiencia que tienen los chacareros en la materia y, a la vez, transmitirla a los jóvenes para que continúen la tarea y de ese modo arraigarlos al suelo; con ello se evitará el éxodo que se viene registrando desde hace varios años en la zona rural, debido a la falta de oportunidades, que los obliga a buscar nuevos horizontes”, apuntó Bertero.
Finalmente, dijo que la idea ha despertado interés en los distintos sectores, por lo que se deberá trabajar aceleradamente pensando en el próximo período agrícola, teniendo en cuenta que hay una serie de fábricas conserveras, secaderos, un establecimiento deshidratador de hortalizas y una firma que elabora especias. Caso contrario, afirmó, las fábricas seguirán desapareciendo y cada vez habrá menos fuentes de trabajo.
La reactivación de los cultivos locales es fundamental para abstecer a las conserveras y que éstas lleven adelante la producción necesaria.
Comentá la nota