Especialistas argumentaron las claves para potencializar la industria con recursos del bosque nativo y acrecentar el mercado.
Con esta premisa, profesionales del Colegio de Graduados en Ciencias Forestales de la Provincia, aportaron una mirada sobre la ley que busca contrarrestar el avance de degradación que sufrieron históricamente los bosques santiagueños.
Entre los grandes desafíos a encararse, el secretario del Colegio de Graduados en Ciencias Forestales, Ing. Enrique Roger y el síndico José Díaz Zírpolo resaltaron a Nuevo Diario que para complementar lo enunciado por la ley, faltaría potencializar la industria forestal en relación al desarrollo que presentan otras provincias.
“Una de las falencias que presentamos es la baja cantidad de ingresantes y pocos egresados (en ingeniería forestal) y además, no contamos con un parque industrial acorde a la historia forestal que tiene la provincia”, argumentaron.
Para dar mayor amplitud a la ley, reconocieron que la Dirección de Bosques de la Provincia articula trabajos en conjunto con la facultad de Ciencias Forestales de la UNSE, para tratar de que los pequeños, medianos y grandes productores, puedan acogerse a los distintos planes productivos, como de conservación, investigación y formulación de proyectos.
Roger resaltó que desde el funcionamiento de la ley, se encararon varios proyectos vinculados a la investigación en el manejo de especies, estudio de genética y obtención de productos del monte.
“Una de las especies más demandadas de la masa forestal es el algarrobo”, indicó.
Zírpolo señaló que asimismo se impulsan líneas de investigación para el manejo de vinales, en ciertas áreas degradadas de la provincia.
“También se hace mucho hincapié en la apicultura, que es por cierto una actividad compatible con los bosques nativos. Hay mucho potencial para trabajar en los montes”.
Acciones
Desde el Colegio de Graduados, explicaron que se articula acciones con otros cuerpos de colegios para conseguir fuentes de financiamiento y generación de diferentes proyectos.
A ello, señalaron que “entre los pequeños productores, se busca incorporar un aserradero como actividad productiva, y darle un valor agregado a la actividad, y no quedarse con productos de primera transformación, y poder competir en el mercado”, ejemplificaron.
Carbones y durmientes
Como responsables técnicos en la temática, los graduados universitarios Enrique Roger y José Díaz Zírpolo plantearon que históricamente, “Santiago del Estero fue una provincia generadora de carbones y durmientes para las vías de ferrocarril. Lo que se busca ahora es frenar ese avance y brindar otras alternativas a los productores y puedan desenvolverse con otras actividades, sin generar una destrucción parcial o total del monte”, precisaron.
Como jóvenes profesionales, plantearon que las perspectivas para la camada de egresados de la facultad de Ciencias Forestales de la UNSE, “son alentadoras y cuentan con una nueva oferta laboral, en un mercado bastante grande y con una fuerte demanda. Hay trabajo en el sector, tanto desde la administración pública, investigación, entre otras áreas”.
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