En el Concejo Deliberante de la Capital tomó estado parlamentario un proyecto de resolución que propone la creación de un Polo Tecnológico de Reciclaje a ser emplazado en uno de los cuatro ecoparques previstos por la Municipalidad de la Capital, probablemente en la la avenida Recalde.
Los fundamentos del proyecto presentado expresan que “la integración de la variable ambiental en el diseño e implementación de políticas públicas resulta de particular importancia para asumir el desafío de generar nuevas actividades económicas y nuevas pautas culturales y sociales”, se argumentó en la iniciativa del concejal Armando López Rodríguez, del circuito 7.
En el proyecto también se indicó que la industria del reciclaje ha adquirido gran jerarquía al momento de definir estrategias de desarrollo, pues reserva la calidad de vida de los vecinos a través de la actividad en sí misma, a la par que significa una oportunidad de crear empleo genuino sin impacto nocivo para el ambiente y los recursos naturales.
Por ello, a través de este Polo Tecnológico se procura integrar una secuencia desde los procesos de recolección y logística hasta la gestión, tratamiento, creación de materias de segunda generación y su ingreso al mercado como nuevas materias primas. Así, la actividad principal será el reciclado para reincorporar producción al consumo y la producción.
Ecoparques
Los ecoparques son instalaciones industriales donde los residuos sólidos urbanos, es decir, la basura doméstica que resulta del consumo diario en ciudades y pueblos, se compactan para reducir su volumen y facilitar su traslado, de forma inmediata, a las plantas de tratamiento y reciclaje.
Los probables espacios donde se emplazarán los Eco Parques son: el primero en avenida Recalde, a la salida del Predio Ferial en sentido a la Cruz Negra; el segundo en avenida Los Terebintos, esquina San Juan Bautista; el tercero en el sur de la ciudad, en avenida Bonifacio Cobacho y Gregorio Dulce, a la altura del Club Vélez Sarsfield, y el último sobre la vera del río del Valle, entre el Camino de la Virgen y Sumalao, a mitad del tramo.
Tras pasar por ellas, el volumen de la basura es ocho veces menor y se aprovechan ocho veces más los vehículos que se utilizan para su posterior transporte.
Para garantizar su eficacia, las plantas se instalan en el centro geográfico de los municipios que van a depender de ellas, y en un lugar que posea óptimos accesos de comunicación con el resto de localidades de la zona.
También llamadas Plantas de Transferencia, presentan una serie de beneficios tanto para el medio ambiente como para la propia población: abaratan los costos del transporte de residuos, favorecen el reciclaje y alargan la vida de los vertederos controlados; todo ello sin causar ninguna molestia a los habitantes de las localidades cercanas.

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