“Rosario debe dejar de ser una ciudad con turistas para convertirse en una ciudad turística”, afirmó ayer el titular de la Asociación Empresaria, Elías Soso.
ciudad.
Este año se estrenan una serie de feriados dispuestos por el gobierno nacional. En algunos casos, como en carnaval, el 24 de marzo y el 8 de diciembre, se trata de dos jornadas consecutivas, lo que se conoce como “feriado puente”.
Ante esa extensión de días no laborables, que favorece al movimiento turístico —de por sí ya consolidado en Rosario desde hace unos años—, Soso propuso “aprovechar de forma experimental” la afluencia de visitantes para activar el comercio, al que definió como “un servicio” que hasta ahora sólo vienen ofreciendo los shoppings.
“No podemos regalar el mercado”, afirmó, convencido de que los turistas llegan a la ciudad dispuestos a realizar un consumo hotelero, gastronómico, cultural y paisajístico, pero también de compras. Lo paradójico es que esa opción se les presenta limitada en el propio centro de la ciudad, donde se concentra la mayor oferta de alojamiento.
A favor. Según Soso, ya adhirieron a su propuesta para abrir las puertas este fin de semana largo varios locales céntricos: entre otros, de electrodomésticos, perfumerías, jugueterías y de indumentaria deportiva. Por eso, pronosticó que el acatamiento de la propuesta será masivo.
Pero dada la naturaleza del feriado, que recuerda el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 “para que no se vuelva a repetir”, esta vez la iniciativa será abrir los negocios sólo el viernes y mantenerlos cerrados mañana.
El dirigente — que se encargó de aclarar que los propietarios deberán consensuar un sistema rotativo de trabajo con sus empleados y respetar la paga doble, tal como establece la ley— basó su reclamo en lo que definió como “evidente”: que ayer las reservas hoteleras ya superaban en Rosario el 80 por ciento.
De hecho, el dato fue confirmado por un relevamiento de La Capital entre hoteles de cuatro, tres y dos estrellas, así como en hostels. En la mitad de los casos la respuesta confirmó ese porcentaje de ocupación. En el resto, dijeron tener cubierta ya la totalidad de sus plazas.
Es más, en la mayoría de los hoteles consultados aseguraron que este feriado superará con crece al del carnaval en lo que hace a turismo receptivo. En los hostels, en cambio, la respuesta fue que la demanda fue igualmente alta en los dos feriados.
“Ninguna opción”. El panorama no despertó tanto optimismo entre los mercantiles. “Para el trabajador acá no hay ninguna opción. ¿Cuándo lo fue? Es «venís o te quedás sin empleo», y así es como el empleado de comercio se va quedando sin feriados para pasar con su familia”, se indignó el secretario general del gremio, Víctor Trovato.
Por eso, dijo, “la postura del sindicato es la de siempre: los comercios no deben trabajar en feriados nacionales, incluidos los shoppings”, aun cuando paguen jornal doble a sus empleados.
De todos modos, su opinión sobre lo poco que interesan las compras a los turistas sonó al menos curiosa: “La gente que viene a Rosario necesita que haya hoteles, bares,restaurantes, espacios públicos, taxis, espectáculos, pero no viene a comprar”. Y recordó que el comercio “no es un servicio público”.
Aun así, dijo, la presión de los comerciantes se hace sentir sobre los empleados. Porque aunque se declame que trabajar los feriados es optativo, “en los hechos funciona como una obligación”. Una realidad que priva a los trabajadores de feriados largos y que llega al gremio como queja. l
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