Los productos caprinos son los platos que más requiere el turismo internacional.
Soria explicó al Multimedio que el objetivo de la capacitación fue “poder generar ofertas con los productores cabriteros santiagueños y generar además una demanda de la elaboración, que tenga la capacidad de vender el cabrito con un sobreprecio, que es lo que se busca para mejorar la calidad de vida de los productores y aumentar el desarrollo rural en sus regiones”, señaló. Especificó que en la actualidad ya fueron identificados 91 productores que iniciaron el camino de la producción orgánica, los cuales están ubicados en los departamentos de Capital, Río Hondo y Guasayán.
Un plato de calidad
Atento a la significancia de este tipo de producción, el Ing. Soria recalcó que el punto de venta que se está intentando desarrollar es Las Termas de Río Hondo. “Estamos capacitando y sensibilizando a los hoteles y restoranes, para que se consuma y valoren lo que significa un cabrito orgánico”.
Agregó que en Las Termas, “hay mucho interés, porque la demanda externa es más alta, y la gente que consume este tipo de productos está dispuesto a valorarlo, y además porque el mercado interno de estos productos viene creciendo, y duplicándose año a año”.
Una oferta de gran valor alimenticio
El Ing. Facundo Soria, de la Dirección de Agroalimentos, del Ministerio de Agricultura de la Nación, resaltó a Nuevo Diario que la producción orgánica en Santiago “es un tema incipiente”,
Indicó que aún así la Argentina tiene una larga trayectoria en producción orgánica, en distintos tipos de producciones, desde vino, azúcar, hortalizas, frutas, jugos, mermeladas, entre otros.
“En Santiago se vio la posibilidad de generar una nueva oferta, al contar con un sistema de producción de cabritos sin la utilización de productos de síntesis química, lo cual es compatible con los requerimientos de la normativa orgánica”, resaltó.
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