Celina Lucero tiene 80 años y hace casi cuatro meses que está esperando la ayuda que había sido prometida por parte del gobierno luego de que con la última inundación perjudicara su vivienda provocando pérdidas totales.
Con el ultimo temporal que se dio en la ciudad, Lucero se vio seriamente afectaba ya que su casa se ubica en una esquina, frente al Museo del Petróleo, en el barrio Paso Viejo, y debido a la locación de su vivienda esta es la tercera vez que su casa se inunda de barro, solo que en esta ocasión las pérdidas fueron totales.
Por parte del gobierno Municipal, se acercaron funcionarios que prometieron que la ayudarían con electrodomésticos y materiales para elevar los paredones de su casa pero la ayuda nunca llegó y esta jubilada tuvo que sacar un préstamo personal para poder levantar los paredones y no verse tan afectada por los temporales.
“Me dijeron que tengo pérdidas totales y que me iban a venir a ayudar pero no hicieron nada de nada” afirmaba la mujer y agregaba que Rosa González, subsecretaria de Relaciones Institucionales de la Provincia, le había comentado que la tendrían en cuenta pero que tenía que esperar.
“Todo es gasto y yo soy vieja ya, promesas hubo muchas pero hechos nada” aseveraba Lucero e indicaba que durante este último temporal perdió la totalidad de sus cosas que con mucho esfuerzo había logrado tener, como la heladera, mesada, placares, mesas, sillas, su máquina de coser y su radio, entre otras cosas. Asimismo, mencionaba “en 2010 mi casa había quedado destrozada, entonces junté plata para arreglarla, quedó hermosa, y ahora perdí todo. Fue plata tirada” se resignaba.
De igual forma reprochaba que luego de esas visitas ningún funcionario volvió a acercarse a su casa y ni siquiera la llamaron por teléfono para estar al tanto de cómo seguía su situación.
Además, informaba que en el barrio está circulando una versión que dice que el gobierno hizo su paredón “no es así, no voy a mentir yo una mujer grande” revelaba y añadía que el día sábado la vecinalista Esther Cordera, del barrio General Mosconi, le había comentado que le habían entregado una planilla donde figuraba que se le habían entregado elementos a Lucero “no es cierto, nadie me dio nada, y si me hubieran dado algo tendría que figurar mi firma y el conforme recibido” explicaba.
Posteriormente hacía referencia a los dichos de Abel Boyero, secretario de Obras Públicas de la Municipalidad, quien había afirmado que la ayuda llegaría recién a fin de año ya que primero tenían que encargarse del Hospital Regional, al respecto Lucero recalcaba “Yo vivo con el corazón en la boca y soy la más perjudicada como vivo en la esquina, viene agua de supe, viene de la Yrigoyen, viene del Marquesado y desemboca todo acá”. Finalmente, desesperanzada, se resignaba a decir “acá ya no hay ayuda”.

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