Las promesas anunciadas por Mario Meoni que todavía están lejos de hacerse realidad

Las promesas anunciadas por Mario Meoni que todavía están lejos de hacerse realidad
Cuáles de los compromisos adoptados por el Intendente ante la ciudadanía -desde 2007 a la actualidad- se materializaron o están en vías de concretarse y qué quedó en el olvido. Las principales obras.
“Ya no van a ejecutarse algunas obras”Gabrielli: “Se hace lo prometido”“La vivienda es uno de los puntos flacos”

El puente bajo nivel que integraría la ciudad; un segundo parque industrial; o la entrega de mil terrenos a familias juninenses sin un techo propio, entre otros puntos, fueron promesas de campaña del intendente Mario Meoni, previo a las elecciones comunales de 2007 y 2011.

Sin embargo, hasta el momento, ninguna de estas proposiciones a la ciudadanía se ha hecho realidad, quedando relegadas al atril.

DEMOCRACIA hizo un repaso por las promesas del jefe comunal, las que se materializaron o están en vías de concretarse, y las que no.

Una de las que no se ejecutó fue el puente bajo nivel. Pese a que el proyecto está avanzado y estuvo a punto de arrancar el año pasado –al menos así lo expresaban desde el Municipio, hasta que se blanqueó la imposibilidad de la Provincia de enviar fondos para la concreción de la obra-, lo cierto es que ese plan fue anunciado por el propio Meoni hace más de cinco años, antes de que las elecciones lo depositaran en el segundo de sus tres períodos al frente de la comuna.

En ocasión del cierre de campaña previo a los comicios que se desarrollaron un mes después, el 29 de octubre de 2007 Meoni expresó: “Hay un problema fundamental que es la integración de Junín. Estas dificultades que generan las vías, deben concluirse y es a través de la urbanización y zonificación de los predios ferroviarios, además de la realización de un paso ágil entre Barrio Belgrano y la zona céntrica, a través de la avenida Rivadavia”. La primera de esas tareas se encuentra inconclusa y la segunda, como ya se apuntó, todavía no arrancó.

El jefe municipal anticipó en aquel momento que otras líneas de acción pasarían por la infraestructura en los barrios, como así también el turismo al que calificó como “un emprendimiento productivo y generador de trabajo como pocos”.

Llevados a la actualidad, esos ítems no se ven reflejados en la proporción que el tiempo transcurrido puede llevar a imaginar apelando al sentido común. En la actualidad, el reclamo de los barrios por limpieza, iluminación, mantenimiento de calles, agua y cloacas sigue siendo una constante y el área turística no es la usina de empleo que el Intendente avizoraba para la ciudad.

Sin ir más lejos, hace un par de semanas, la presidente de la Cámara Hotelera Gastronómica de Junín, María Cristina Bozzone de Bovio, dijo que este verano viene mejor que el de 2012 en lo que respecta a flujo de clientes, aunque sostuvo que ese crecimiento no se refleja en las ganancias debido a los gastos corrientes y a la carga impositiva que deben afrontar esos negocios. “Los hoteles tienen una ocupación del 35 por ciento y los restaurantes y casas de comida están trabajando a un 50 por ciento”, comentó la dirigente.

Más proposiciones

La segunda tanda de promesas de campaña surgió en septiembre de 2011, momento en que Meoni propuso pensar a Junín como “una ciudad sensible”.

Y agregó: “Vamos a trabajar con el programa en apoyo a emprendedores e innovadores y vamos a poner en marcha un taller móvil de artes y oficios”. También dijo que se iba a construir una pista de skate, obra que por el momento no vio la luz.

En el haber, hay que destacar que se cumplió con la puesta en funcionamiento de la Agencia Municipal de Seguridad Vial, la instalación de más cámaras de seguridad y la creación del Plan Alerta Vecino 2.0, el primero para dar batalla contra el descontrol del tránsito y los dos restantes en pos de una mayor seguridad de los ciudadanos.

“Todos los comercios de Junín estarán conectados entre sí y podrán avisar a nuestra central en caso de un intento de robo. El mismo proyecto vamos a implementar en taxis y remises, pero a través de un sistema de GPS”, añadió Meoni, en alusión a una propuesta que pasado casi un año y medio no fue ejecutada todavía.

Otro de los anuncios que se quedaron en el atril fue el compromiso de comprar lotes y otorgárselos a los vecinos para que construyan viviendas. “En total, vamos a entregar mil terrenos”, prometió Meoni.

En cuanto a las obras, algunas de las mencionadas por Meoni fueron la pavimentación y forestación de Pastor Bauman entre Intendente de la Sota y Ruta 188; pavimentación, iluminación y forestación de De la Sota, entre Possio y Ruta 65; pavimentación, iluminación y forestación de avenida Alvear entre La Plata y Circunvalación; pavimentación, iluminación y forestación de Aristóbulo del Valle entre Arias y Circunvalación; pavimentación, iluminación y forestación de avenida San Martín entre Capitán Vargas y avenida La Plata; pavimentación, iluminación y forestación de Arias entre Paso y 6 de Agosto. Algunas se materializaron, otras no.

Tampoco se oficializó hasta ahora la construcción del segundo Parque Industrial; el Centro de Transferencia de Carga y Logística en Ruta Nacional 188 y avenida Pastor Bauman y los Centros Comerciales a Cielo Abierto en avenida Libertad y De la Sota. La misma suerte corrieron el Tour Gastronómico que en teoría iba a existir en la ciudad y la creación de un Hogar de día para víctimas de violencia familiar.

Por el contrario, se puso en práctica la cobertura de más espacios públicos con wi-fi; la promoción de servicios para Casas inteligentes; ampliación del área de cobertura de Acerca; y la consolidación de Junín como polo de eventos, espectáculos y congresos.

En resumen, el compendio de obras y medidas que Meoni ubicó como prioritarias cuando tuvo que seducir a la población para que lo elija en las urnas está cubierto en parte pero sigue en blanco en un segmento no menor y que incluye temas delicados como el bienestar social, la seguridad y la economía.

Así como el Intendente tiene la ventaja de contar con más de dos años de gobierno para consumar lo prometido, los vecinos tienen el desafío de que el vértigo del día a día no haga mella en su memoria.

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