En promedio, hay 3 netbooks por curso, el resto están rotas o bloqueadas

En promedio, hay 3 netbooks por curso, el resto están rotas o bloqueadas
El programa Conectar Igualdad sigue con la entrega de netbooks en la provincia, sin embargo los profesores a­seguran que nunca consiguieron trabajar como lo esperaban.

Primero, las escuelas fueron acondicionadas para el empleo de las máquinas mu­cho después de la entrega y para ese momento ya muchas máquinas estaban rotas o desbloqueadas.

Según un relevamiento efectuado por DIARIO HUARPE en 10 escuelas del Gran San Juan, hay en promedio 3 netbooks por curso que funcionan, el resto están rotas o bloqueadas.

“Lo que hemos hecho es trabajar como una biblioteca. Las máquinas que fueron devueltas por chicos que se cambiaron de escuelas o por chicos que terminaron de cursar adeudando materias permanecen en la institución y cuando son requeridas por algún profesor, las autoridades las prestan y al finalizar la hora son devueltas. Esto es para que todos los alumnos puedan trabajar”, manifestó un profesor del Bachillerato Estrada.

A eso se suma otro problema descripto por profesores: hay muchos padres que re­chazaron la netbook para sus hijos. ¿La causa?: “No quieren in­convenientes porque es un dra­ma que los chicos deban de­volverla si terminan la secundaria debiendo materias. Dicen que seguro las van a romper y eso va a ser un problema para ellos”, explicó la profesora de Biología, Estela Valdez.

Las máquinas tienen un sistema que cuenta las veces que son prendidas y están programas para esto con determinado número de encendidos, esta es una de las causas de los bloqueos. Luego está el acceso de los chicos a sitios indebidos y las roturas por maltrato.

Ya se han entregado un gran número de máquinas a es­cue­las rurales. Pero las que tienen piso tecnológico no po­seen conexión a internet y viceversa. Y hay algunas que no tienen ni piso tecnológico ni conexión.

Por el momento las máquinas son para escuchar música y ju­gar y los profesores que lo­gran que tengan otro uso, son los reyes de Conectar I­gual­dad.

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