Prohibiciones inentendibles para muchas cosas pero no para publicidad política oficial

Estructuras inmensas colocadas violando cualquier normativa municipal al respectoUno de los espacios públicos abiertos más lindos y concurridos de la ciudad presenta una serie de particularidades a la hora de entender las normas especiales que se dictan y aplican desde el gobierno provincial sobre lo permitido y lo prohibido en esa zona de la ciudad.
La venta callejera en todo el recorrido de la Costanera está vedado a todos, en particular para los tradicionales "chiperos" que tienen prohibido ingresar a la zona costera para vender uno de los productos alimenticios más populares y tradicionales de la región. La restricción también comprende a todo otro tipo de vendedores como heladeros, golosinas, etc.

Sin embargo la cuestión no termina allí, está prohibido andar con el torso desnudo aún en temporadas estivales, andar en patinetas o rollers y otras cuestiones caprichosas como no circular en los días de navidad, año nuevo o festejos futboleros.

En la región, ciudades como Corrientes o Misiones han sabido adaptarse para lograr que sus flamantes costaneras estuvieran para el disfrute del ciudadano y no como un adorno inaccesible por caprichos de funcionarios.

Es valorable el celo por cuidar el espacio público, pero esa valoración da por tierra cuando el exceso de celo se transforma en una apropiación indebida del espacio público.

Formosa con su costanera pretende instalarse a nivel nacional e internacional como una ciudad turística sin embargo quien desee disfrutar de la costanera no debe o no puede transgredir las antojadizas normativas alejadas de todo derecho consuetudinario.

Llamativamente desde hace tiempo se instaló un gigantesco cartel con la imagen del gobernador Gildo Insfrán con la firma del Partido Justicialista, es decir una neta, directa y clara publicidad política. El llamativo cartel no aporta información de interés general como otro en la zona sobre vacunación o temática similar.

La apropiación del espacio público no constituye una buena propaganda turísticaAporta si a la contaminación visual que tanto se combate en ambientes saludables, pero lo más grave es que nos muestra que el poder hace lo que quiere y las reglas sólo están para que las cumpla el ciudadano común.

La particular aplicación de las normas hace una vez más entender que hoy en Formosa hay "hijos y entenados", "acomodados y marginados" y donde la figura de Insfrán está por encima de cualquier ley, ordenanza o resolución que se dicte.

Y en ese camino, la costanera, uno de los principales lugares turísticos de Formosa muestra como un folleto de colores la realidad de una provincia, promocionamos lo que prohibimos y prohibimos lo que promocionamos, pero el libre albedrío del respetar o no las normas sólo la tienen los “privilegiados del poder”.

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