En un fallo del 17 de octubre, la Justicia hizo lugar al un amparo ambiental presentado por los vecinos de barrio Juniors. Le ordenó a la entidad abstenerse de organizar y auspiciar espectáculos y al municipio de autorizarlos.
A su vez, ya en junio pasado la Cámara en lo Criminal de 3ª Nominación se expidió en el mismo sentido prohibiendo también la realización de recitales y bailes en ese lugar.
Estas resoluciones se enmarcan en una larga disputa iniciada por los vecinos del tradicional barrio de Juniors en rechazo a los espectáculos multitudinarios que, por muchos años, tuvieron lugar en el Club. La puja incluyó, desde 2007, más de 500 presentaciones realizadas a la Municipalidad de Córdoba donde se reclamó por ruidos molestos, peleas callejeras y caos de tránsito tras la realización de cada evento; los habitantes aseguraban que el lugar no cumplía con los requisitos necesarios para el desarrollo de tales megaeventos. Pero, además, denunciaron a funcionarios municipales por otorgar la habilitación provisoria del lugar y después la definitiva incumpliendo con la normativa vigente en aquel momento.
En 2008, durante la gestión del ex intendente Daniel Giacomino, el juecista Walter Nostrala firmó como secretario de Gobierno el permiso definitivo del lugar por cinco años, concediendo una capacidad máxima de 4.600 personas (2.000 personas más que lo permitido). Pero antes de ello, los permisos provisorios fueron rubricados por Guillermo Goirán, ex director de Espectáculos Públicos, sobre quien recae una causa judicial. Asimismo, el 3 de octubre pasado se conoció que la Cámara de Acusación resolvió rechazar la apelación de Nostrala, quien ahora deberá responder en un juicio por el delito de “abuso de autoridad”.
“Estamos contentos porque el fallo es contundente y después de muchos años nos da la razón. Pero nos queda la amargura de saber que los políticos sabían que estaban cometiendo un acto irregular y lo mismo siguieron adelante. Este fallo es un golpe a la noche porque además de reconocer la cuestión ambiental queda claro que la habilitación fue producto de un ilícito”, dijo Flavio Díaz, abogado y vecino de barrio Junios.
A su vez, el fallo señala entre sus fundamentos: “No caben dudas entonces que la actividad de una asociación civil, en el caso, el Club General Paz Juniors, que en el entorno de un barrio residencial organiza con frecuente periodicidad espectáculos públicos musicales, bailables, recitales, musicales no bailables y bailes populares de muy numerosa concurrencia, genera una serie de situaciones disvaliosas para el entorno que afectan las condiciones normales de vida en la zona y exceden el mero interés individual de cada vecino para constituirse en una cuestión ambiental, y como tal, susceptible de afectar derechos de incidencia colectiva”.

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