Se trata de los que cumplen con los requisitos del plan, quienes cobrarán entre el 7 y el 13 de marzo próximo como estímulo para que estudien o adquieran un oficio.
El plan está resultando un buen incentivo para que los jóvenes se inscriban en instituciones educativas y permanezcan en ellas, pero la falta de información ha generado algunas dificultades en el ámbito laboral. Es que muchos de los posibles beneficiarios creen que si ingresan en una actividad formal (con aportes) perderán los beneficios del Programa, cuando esto no sucede, a menos de que el salario que perciban, ellos o algún miembro de su grupo familiar sea igual o mayor a los $3.600 (Salario Mínimo Vital y Móvil -SMVM-).
Se controla por un lado el ingreso del beneficiario, y por otro lado el ingreso de sus padres, o miembros de su grupo familiar en conjunto para constatar que ninguna de las dos partes cobre más que el SMVM.
Progresar está dirigido a jóvenes de entre 18 y 24 años que estén desempleados o reciban un salario menor al mínimo. Según el Decreto presidencial, para acceder al plan "se requerirá acreditar la asistencia a una institución educativa de gestión estatal o a centros de formación acreditados".
La cantidad de inscriptos, ya acreditados es muy inferior a la que se esperaba para la provincia, esto se debe a "la falta de información que se observa en los jóvenes", según los encargados de su implementación.
El ministerio de Desarrollo Social estuvo trabajando en la difusión del plan, pero debido a que fue anunciado en vacaciones, y a que las inclemencias climáticas requirieron que se abocaran a actividades de ayuda social, debieron suspender la campaña de comunicación, pero afirmaron que la reanudarán prontamente. Este organismo será el encargado del cuidado de "los hijos a cargo" de los beneficiarios, mientras estos estudien.
Desde la Dirección General de Escuelas (DGE), el Profesor Oscar Reale, encargado del Programa a nivel local comentó que "no debería ser un conflicto el hecho de que se registre a un joven en el mercado laboral, ya que el beneficio es muy inferior a un salario, además, si cobran menos de $3.600, no lo pierden, y si cobran más de eso, les conviene no adherir a Progresar".
"Les conviene estar en blanco si trabajan porque de los $600 pesos a los que se hacen acreedores, se les entrega el 80%, y el 20% restante se les retiene hasta que entregan el certificado de escolaridad primero en junio, luego en agosto y finalmente en noviembre, es decir que en ningún momento supera el SMVM", agregó.
Reale explicó que hasta el momento 7500 jóvenes que estaban dentro del programa, presentaron certificados de escolaridad, es decir jóvenes que ya estaban yendo a la escuela o nuevos inscriptos, que cobrarán la primera cuota en Marzo.
Igualmente, comentó que esperan que el número crezca notablemente una vez que empiecen las clases -el 5 de marzo-, y los días posteriores.
Reale comentó que la mayor afluencia de inscriptos se encuentra sobre todo en los centros para jóvenes adultos, CEBJA y CENS, además de los Centros de Capacitación para el Trabajo, y el Plan Fines -de terminalidad exitosa-.
Se estimaba que unos 60 mil jóvenes estaban en condiciones de participar del Programa. Sin embargo, el profesor explicó que se trata de una cifra que surge del último censo en el que se concluyó que esa cantidad de personas se encontraba en situación de desempleo y sin acudir a ningún centro educativo.
Si bien explicó que esa cifra se ha reducido, y que esperan que no sean 60 mil los que se inscriban en el programa, comentó que no sabe aún si el sistema puede abarcar -en cantidad de bancos- a toda la población que no estudia, para que empiece a hacerlo.
Reale agregó que están en una etapa en la que tienen que orientar y acompañar a los jóvenes a fin de determinar "en que nivel se incorporan, porque se han acercado muchos que hace tiempo que dejaron sus estudios y buscan retomar, entonces hay que evaluar hasta donde llega su trayectoria".
En cuanto a la gente que terminó el secundario, el profesor comentó que muchos se están acercando a Centros de Capacitación del Ministerio de Trabajo -cursos de capacitación, entrenamiento laboral, y orientación pensado para jóvenes que terminaron sus estudios secundarios, pero no trabajan-.
Reale consideró que se trata de un plan muy positivo que ha disminuido la deserción escolar y que tiende a disminuir considerablemente los datos arrojados por el censo 2010 -los 60 mil jóvenes de 18 a 24 años que ni estudian ni trabajan-.
El miembro de la DGE, aseguró que "se están cubriendo las vacantes", al tiempo en que comentó que es importante que todos aquellos que quieran participar se inscriban porque "se están cubriendo las vacantes".
Finalmente, el profesor quiso destacar que "no se trata de una beca, sino un programa de apoyo que busca acompañar a los jóvenes en situaciones de desventaja, una franja que necesita un apoyo para poder estudiar, orientado a la formación profesional".
Por lo que invitó a todos aquellos que se hayan inscripto, pero estén fuera del sistema educativo, a que ingresen a www.progresar.mendoza.edu.ar, y se informen sobre los centros educativos disponibles.
La experiencia en el aula
En tanto que desde un CENS (Centro Educativo de Nivel Secundario) de Capital afirmaron que desde que se impulsó el programa reciben al menos cinco formularios del gobierno para firmar, los mismos que luego los jóvenes utilizarán para acreditar que están en un centro educativo y pueden recibir los beneficios.
"Unos 250 de nuestros alumnos se inscribieron en el programa, y cada día recibo más formularios para firmar", comentó la directora de la institución educativa.
Igualmente la directora opinó que sería importante que se les brindara más información a los jóvenes, sobre todo en lo que respecta a quiénes pueden acceder, ya que se presenta la duda en aquellos que ya tenían un trabajo.
Uno de los mayores beneficios que rescató la mujer es que Progresar los obliga a realizar controles médicos periódicos, un aspecto que resulta muy importante para la población de jóvenes, que de otra manera no acuden a los controles.
La docente entiende que el 20% acumulado que les entregan luego de acreditar que se han realizado los controles médicos pertinentes y han presentado el certificado de escolaridad, es un incentivo excelente para que los jóvenes continúen en el sistema.
Además, consideró que aquellos chicos que no tuvieron las mismas oportunidades para estudiar que el resto, pero tienen voluntad de hacerlo, merecen un incentivo y una ayuda para concluir sus estudios.
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