“Hoy los programas de archivo priorizan ensuciar a hacer reír”

“Hoy los programas de archivo priorizan ensuciar a hacer reír”
Luis Rubio, creador de Eber Ludueña y tantos otros personajes, visitó este fin de semana Mar del Plata con un show unitario y en diálogo con El Atlántico, anunció sus proyectos y analizó el presente de un formato que conoce bien
En esta Semana Santa, el actor y humorista Luis Rubio llegó al Teatro Auditorium de Mar del Plata para presentar sus monólogos de humor en el espectáculo “Pei per viu”, el sábado último, en la sala Roberto J. Payró.

Allí, Rubio propuso más de una hora a pura gracia y creatividad y logró concentrar sobre el escenario a todos sus personajes más exitosos, un periodista colombiano, un creativo publicitario top, un limitado lateral derecho de fútbol y un particular narrador de poesías, conviven improbablemente.

“Es un espectáculo que hice en la primavera pasada en Palermo, juntando varios de mis personajes: Eber Ludueña que siempre siguió vigente, monólogos de mi época de animador, Ramiro Agujis a quien hice para la web y que nunca pasó a la tv, y Alejo Sapo que es una parodia de Alejandro Apo que realizaba en radio en el 2010. Junté distintas disciplinas, laburos míos, plataformas y armamos este unipersonal, con un par de invitados: un pianista que acompaña a Sapo y un periodista que entrevista a Eber en un pasaje, que en este caso será Franco Bagnato”, detallaba en la previa de su arribo el también conductor televisivo y guionista, en diálogo con El Atlántico.

- Hablabas de las diferentes plataformas…¿ buscaste que tu humor atravesara la tv, radio, Internet y grafica, o la aparición de esas plataformas te generaron necesidad de generar distintos tipos de humor?

- Creo que cada una tiene distintas características que permite agudizar tal o cual arista de este laburo. Por ejemplo Internet da mucha libertad, no hay presión del rating, de si dijiste algo inapropiado. Salvo el cine que es una materia pendiente, he incursionado en todos los formatos. Me gusta no hacer siempre lo mismo, quiero diversificarme.

- ¿Nunca llegó ninguna propuesta cinematográfica?

- Escribí para una película que hizo Eduardo Milewicz y protagonizó (Ricardo) Darín. Luego estuve a punto de grabar un infantil haciendo de un científico loco, en un largo que protagonizaba Julián Weich. Con Eber (Ludueña), particularmente, laburamos. Un día conocí a (Juan José) Campanella en “Fuga a la medianoche”, un programa de América que hicimos con (Alejandro) Fantino. Tiró buena onda, con el tiempo nos reunimos. Me deribó con Axel Kutchevasky y trabajamos con un guión que yo tenía cajoneado. Lo reflotamos, acomodamos y cuando estábamos en eso…creo que Juan José hizo una película con la que se ganó hasta algún Oscar (risas)…Estuvimos muy cerca. Inclusive tenía unos aportes del Negro Fontanarrosa, quien me devolvió un paper con lo que él se imaginaba. Hay algunas cosas avanzadas, pero debe faltar mucho por hacer aún teniendo en cuenta los tiempos del cine.

- ¿Cómo convivís con este personaje? Teniendo en cuenta que ha tomado vida propia, el público siempre lo tiene presente.

- Me llevo bien. Me gusta, disfruto. Tiene muchas cosas mías, de mis emociones y universo, con lo cual nunca renegué de Eber. Siempre tuvo una vigencia extraña. Pensamos que después de una década decaería pero siempre las empresas lo buscan, la gente se ríe. Le fui ampliando la temática para no circunscribirme al fútbol. Hoy en día está instalado.

- ¿Y a qué se lo atribuís?

- Los más chicos lo conocen de las publicidades o campañas con (Carlos) Tévez…Luego “Mar de Fondo” marcó a mucha gente de una edad, lo notamos en Carlos Paz donde hicimos temporada. Siempre le he puesto todo a mi trabajo. Un humorista no hace la plancha, estás enchufado y con la premisa de lograr la risa. No te guardás nada. Por otro lado está la identificación también. La gente está acostumbrada a ver superhéroes, pero aparece un antihéroe y se identifica más…Messi hay uno, tipos que quisieron serlo y no llegaron –como Eber-, millones.

- Nombrabas a “Mar de Fondo”, uno de los programas éxito en los que estuviste. Sin embargo, has tenido otros que no trascendieron demasiado. ¿Cómo es tu vínculo con esos vaivenes de la tv, especialmente en los programas de archivo?

- Ahora hay muchos, con otro color, contenido e intencionalidad política a diferencia de los que hacíamos por aquellos años, más naif, blancos y simples de ideología. “El ojo…” fue un buen programa, con scketchs, actores. De ahí salió Muqueño, Mónica Antonópulos.. “Mar…” también marcó. Laburé en “Caiga quien caiga” como productor cinco años. En el medio hubo pruebas e intentos que no funcionaron. Apendrés que uno propone cosas y dependen luego de un montón de factores: la química del equipo, el público, lo que quiera el canal, el rating. Pretender el éxito seguro no existe. Ideas del Sur tiene muchos humoristas y guionistas entonces deberían hacer éxitos todos los años y con “Dale la tarde” quedó comprobado que no es tan fácil, pese a tener todos los medios.

- ¿Hay mucha bajada de línea no sólo política en los programas de archivo?

- Hay otro uso… Se juega a otra cosa. No está mal. Son momentos, épocas. Creo que va en detrimento. Se prioriza ensuciar a alguien que hacer reír. Y yo me considero un tipo que se dedicó al humor desde siempre.

- ¿Cómo sigue el 2013?

- Estoy en C5N con (Gastón) Recondo, escribo mi columna de humor deportivo en Clarín, haré este espectáculo en un par de lugares y en el Paseo La Plaza, hay funciones de “Mar…” que visitará varias provincias y estamos haciendo un piloto para tv, para un canal de aire de humor medio deportivo. Y seguro filmaré la quinta temporada de Agujis para Internet. Soy bastante adicto al trabajo. Soy una PYME del humor.

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