Cristina Fernandez puso en marcha el Interministerial de Salud Mental Argentino (Prisma), que apunta a tratar la problemática de mujeres y hombres con algún tipo de trastorno mental alojados en establecimientos del Servicio Penitenciario Federal.
El Prisma se inscribe en los cambios realizados en el sistema de salud argentino, a partir de la sanción de la ley de salud mental y de la reforma del Servicio Penitenciario. Asimismo, el programa, que implementan en forma conjunta los ministerios de Salud y de Justicia, busca dar una respuesta desde la salud a la situación por la que deben atravesar las personas declaradas inimputables que están a disposición de la Justicia.
El Programa tiene tres dispositivos de tratamiento integral: evaluación, tratamiento y egreso. El primero está a cargo de equipos interdisciplinarios que evaluarán las acciones para el tratamiento. La segunda etapa se divide en pacientes agudos, que serán enviados al Hospital Central de Ezeiza; severos, que irán a casas diseñadas y construidas específicamente para atender las necesidades de estas personas, y aquellos declarados inimputables irán a casas por fuera del SPF. Finalmente, la etapa de egreso contará con casas de medio camino, atención integral ambulatoria y domiciliaria, en las cuales el Estado continuará atendiendo los derechos de estos ciudadanos.
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