La severa sequía en la provincia generada por la marcada escases de lluvias, están siendo atenuadas en muchas comunidades merced al elevado grado de éxito de las más de 150 perforaciones concretadas en el marco del programa Esmeralda .
Incluso refirió a que "se han dotado recientemente de baterías de pozos someros a Villafañe, Tatané, Puente Lavalle, San Martín Dos y Pozo del Tigre.", añadiendo que "se trabaja en este momento en Comandante Fontana donde se estarán equipando esta semana los cuatro primeros pozos, los cuales tienen caudales de unos 6.000 litros por hora cada uno. Se agregarán posteriormente otros pozos en la planta urbana para mejorar las condiciones actuales del servicio de esa localidad".
Indico que de similar forma se tiene proyectado realizar rápidamente, en este corto tiempo, baterías de pozos en Ibarreta, Estanislao del Campo, Palo Santo, Fortín Lugones, Fortín Leyes y Posta Cambio Zalazar.
Además se agregarán otros para mejorar la producción de la batería de pozos existente en San Martín Dos y Las lomitas.
Expuso Vargas Yegros que "gran parte de la provincia (por lo menos el sector central y oriental) se encuentra bajo un régimen de lluvias tal que ha permitido el desarrollo de actividades agrícolas y ganaderas, como así también la acumulación de agua en cuerpos superficiales (lagunas, esteros, etc.,) que actúan como reservorios para el consumo humano. Esta situación de disponibilidad de agua de lluvia durante la época de precipitaciones, ha determinado que se hayan orientado los mayores esfuerzos en administrar esos excedentes mediante un programa de regulación de los recursos hídricos superficiales. De esta manera queda claro que la cultura del agua en gran parte del territorio formoseño estuvo y está ligada al manejo del agua superficial".
"Desde el año 2004 el Gobierno de la Provincia, a través del Servicio Provincial de Agua Potable y Saneamiento (SPAP), realiza estudios hidrogeológicos en toda la provincia, a fin de establecer la factibilidad de efectuar perforaciones destinadas al abastecimiento de agua para consumo humano. Inicialmente los estudios y la construcción de pozos incluyeron a las localidades de María Cristina, Lote 8, General Mosconi, Pozo de Maza, El Potrillo, Ingeniero Juárez, Pozo de Maza y Vaca Perdida", expuso.
Refirió a que "los resultados positivos de los pozos realizados en el Departamento Ramón Lista, Matacos y Bermejo, dieron un reaseguro del vital líquido a miles de pobladores de esa zona del oeste provincial que, en forma permanente, tenían inconvenientes derivados de un déficit del balance hídrico que, con esos pozos, fueron quedando en el pasado. Esa experiencia fue extendida a todo el territorio provincial".
Explico el titular del SPAP que "el Programa Esmeralda está destinado a desarrollar una metodología de estudios hidrogeológicos para la búsqueda de agua subterránea para la posterior la explotación de agua para consumo humano y la producción, como así también su uso sustentable en todo el territorio de la provincia de Formosa".
Al exponer los objetivos del mismo, enuncio: Determinar la posibilidad de disponer de fuentes de agua subterránea para la obtención de agua potable; la de establecer las metodologías constructivas compatibles con el uso sustentable del recurso y el cuidado del medio ambiente, y socializar el conocimiento del agua subterránea de la provincia de Formosa, propendiendo a la conservación, manejo y la protección de los recursos hídricos.
Dentro del desarrollo un plan sustentable de manejo de las aguas subterránea, desde el 2004 y hasta la actualidad, se han efectuado estudios en 85 localidades y más de 150 perforaciones en todo el territorio de la provincia de Formosa, con un elevado grado de éxito en aquellos lugares donde los estudios hidrogeológicos previos señalaban condiciones favorables para el almacenamiento del agua subterránea.
Ante la sequía acción
"Debido a la actual sequía que existe en gran parte del territorio provincial por las escasas lluvias y por consiguiente la falta de almacenamiento de agua superficial (represas, lagunas, madrejones, riachos y ríos); se lleva adelante un plan de construcción de pozos someros, de poca profundidad, en las localidades más afectadas", expuso.
En aquellos lugares donde los estudios geofísicos han determinado la presencia de un potencial reservorio de agua subterránea sub-superficial, se construyen primeramente un pozo de exploración a fin de observar la calidad física y química del agua y establecer los máximos caudales de explotación según diseño del pozo y en función del espesor saturado del acuífero. Una vez confirmada la calidad para agua potable, siguiendo una secuencia similar, se avanza en el diseño final de una batería de pozos en donde se cumplan siempre las condiciones de que todos queden contenidos dentro del paleocauce para asegurar la explotación de agua dulce y, fijando finalmente los caudales óptimos a los que debe funcionar cada uno de los pozos de la batería y, establecer la forma de utilizarlo, según la época del año, ejecutándose los trabajos en este sentido en varias comunidades afectadas por este fenómeno natural.
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