Familiares y amigos le dieron el último adiós a Franco Cáceres en medio de una generalizada congoja. Desgarrador testimonio de la madre del joven ultimado brutalmente a cuchilladas.
Franco Gabriel Cáceres fue velado durante la jornada del domingo y noche del lunes en su domicilio particular del barrio Colonia Osvaldo.
El peregrinar de decenas de personas fue incesante durante todas las horas que duró el velatorio.
A media mañana de ayer lunes, el cortejo fúnebre partió a su última morada. Previamente, los integrantes de la Academia de Danzas “Jacinto Piedra” bailaron para tributarle su último homenaje.
Miles de personas se encolumnaron detrás del coche fúnebre que recorrió distintas calles de la ciudad hasta llegar al Club Jorge Newbery, sede del Añatuya Rugby-Hockey, donde lo aguardaban los compañeros del equipo y la comisión directiva a pleno.
El féretro de “Toti”, fue levantado por los jugadores del club, quienes lo hicieron recorrer por última vez la cancha que lo tuvo como protagonista en muchas jornadas deportivas. Un cerrado aplauso lo despidió de la sede, y luego el cortejo recorrió la avenida Francisco de Aguirre pasando por frente al Colegio San Alfonso de Ligorio, desde donde egresó la victima hace dos años. En el lugar, alumnos y docentes de la institución salieron a la calle para despedir al ex alumno.
Posteriormente, arribaron a la parroquia San José, donde se rezó el responso. Una vez finalizada la ceremonia religiosa, partieron hacia el cementerio local donde sus restos descansará.
Del acompañamiento participaron cientos de personas. Más de seis cuadras de gente caminando, en bicicleta, motos, autos, camionetas y colectivos recorrieron varios kilómetros por las distintas arterias de la ciudad. Una leve llovizna acompañó el trayecto de más de una hora y media. Todo transcurrió en silencio y con respeto. Las miradas delataban desazón, angustia e impotencia. La absurda muerte de “Toti” caló hondo en la comunidad.
Quienes no participaron del acompañamiento salían al frente de sus domicilios como una señal de respeto y de decir “estamos presente”. Muchos coincidieron en sus apreciaciones, “que la muerte de Toti no sea en vano, que los jóvenes reflexionen acerca de la violencia que todos los fines de semana arroja saldos lamentables y que las autoridades competentes tomen cartas en el asunto y se trabaje profundamente en proyectos que signifiquen ir solucionando la problemática de raíz”
Investigación
Los fiscales que investigan el caso, María Ganem y Mariano Gómez, visitaron a los familiares de la víctima. Aguardaron a que los restos del joven fueran inhumados y se llegaron al domicilio del barrio Colonia Osvaldo.
El fiscal coordinador, doctor Mariano Gómez, manifestó su preocupación por el hecho “Hemos hablado con sus familiares para ponerlos al tanto de la investigación. Hemos respetado las primeras horas de duelo que significó tener que velar al hijo, al hermano, al amigo. Nos han atendido gentilmente y sabemos que van a colaborar con la investigación”
Añadió “no voy a adelantar detalles que hemos recogido en estas pocas horas de investigación. Las mismas serán presentadas oportunamente. Puedo confirmar que entre los detenidos está el autor material del crimen. Las tareas las llevamos adelante junto a la doctora María Ganem y personal policial.
Lamentamos profundamente este hecho, nos conmueve y sensibiliza, en un domingo de Pascuas, donde se celebra el triunfo de la vida sobre la muerte, que estemos investigando tanto odio, desesperanza e irracionalidad en este tremendo hecho de sangre que le costó la vida al joven Cáceres” reflexiono el fiscal.
“Como comunidad debemos acompañar no solamente con palabras sino desde el corazón. Que esta muerte no sea en vano, debemos como comunidad prestar más atención a nuestra juventud, brindarles contención y hablarles sobre estas situaciones que después nos entristecen mucho. Sabemos que el buen Jesús recogerá el alma de este joven.
A los familiares y amigos de Franco pedirles que no pierdan las esperanzas, sabemos del dolor que esto ocasiona, pero debemos encomendarnos a Dios y pedir por el descanso de su alma” indicó en su homilía el padre Carlos Dorado de la parroquia San José.
El hecho
Franco Gabriel Cáceres murió en la madrugada del domingo en el Hospital Zonal de esta ciudad, donde fue trasladado por los bomberos voluntarios luego de que fuera herido mortalmente con un arma blanca en la intersección de las calles San Miguel y Alem del barrio Colonia Osvaldo, donde residía la víctima y también sus agresores.
“Toti”, había salido el sábado por la noche para participar de la solemne vigilia pascual, luego fue hasta un bar a jugar al pool con unos amigos. Estando allí habría recibido un llamado telefónico de su hermano de 13 años quien le manifestó que una patota le quería pegar. Cáceres concurrió al lugar y encontró a los supuestos agresores, pero no a su hermano. Allí se generó una discusión, que luego devino en golpes de puño. Los dos agresores se alejaron del lugar y a los pocos minutos llegaron en dos motos cinco personas, y también un menor que lo hizo corriendo detrás de los rodados. Sin mediar palabras comenzó de nuevo la gresca. Entre varios atacaron a Cáceres que se defendía con sus puños. En un determinado momento lo habrían sujetado entre tres y cuatro personas y un menor de 16 arremetió con un cuchillo provocándole heridas en distintas partes del cuerpo. A los minutos “Toti” cayó pesadamente al suelo. Agonizado lo auxiliaron los bomberos de esta ciudad. Cuando llegó al hospital poco pudieron hacer los médicos. Su estado era desesperante. Murió a los pocos minutos.
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