A raíz de la nueva Ley de Educación Nacional sancionada en 2006, una nueva modalidad se creó destinada a las personas que no pueden concurrir a clase por estar enfermas.
En nuestra provincia esta modalidad (hospitalaria y domiciliaria) trabaja para garantizar el éxito de la propuesta que tiene en cuenta a la persona que se encuentra en una condición de vulnerabilidad por padecer una enfermedad.
Desde el área de Educación Hospitalaria y Domiciliaria, coordinada por Silvina Salica, se busca profundizar diferentes lineamientos: como la articulación intersectorial, potenciando las funciones entre el ministerio de Educación, Salud y Desarrollo Social; la formación de los docentes, fortaleciendo las prácticas áulicas en los hospitales y los domicilios; y reivindicar la escuela de origen y su compromiso con el alumno.
Sobre este último punto, Salica, destacó que se trabaja para cambiar la metodología y que sea la escuela de origen del estudiante, no sus padres, la que eleve la solicitud al ministerio de Educación encargado de abrir ese espacio ya sea desde la Instituto Domiciliario Elizabeth Kenny (escuela pública que garantiza la educación en las viviendas o en los hospitales) o desde los servicios que funcionan en el interior de la provincia.
“Además- explica la coordinadora de la modalidad- se tienen en cuenta otras posibilidades para empezar cumplir con los adultos enfermos que no terminaron la escuela como es el caso del centro de diálisis Fresénius”. En este lugar se le da la posibilidad a las personas que no terminaron ni la primaria y o la secundaria de completar sus estudios mientras se realizan el tratamiento de diálisis tres veces a la semana, cuatro hora cada sesión”.
Finalmente la funcionaria enfatizó la importancia de promocionar este derecho: “a medida que se conozca sobre esta modalidad comenzaremos a dar más respuesta, aquí no hay burocracia y las solicitudes que llegan al ministerio se tratan de cubrir inmediatamente”.
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