Un estudiante de 17 años fue apuñalado este lunes por un joven que ingresó a la escuela, burlando la guardia. Docentes piden refuerzos.
Nunca imaginó ver lo que vio: uno de los chicos de 6º estaba acorralado contra la pared. Desangrándose. Y otro joven, que minutos antes le había pedido permiso para ingresar a la escuela, lo estaba apuñalando con un pequeño facón.
De un manotazo alcanzó a separarlos. Pidió al agredido para que saliera en ese mismo instante del aula. Y frenó al agresor para que no se escapara. Durante unos minutos lo contuvo. “¿Por qué lo hiciste?”, le preguntó. “Lo tendría que haber matado”, contestó el agresor. Y se largó a llorar.
Este episodio ocurrió este lunes por la mañana en la escuela Alejandro Carbó, una centenaria institución de la ciudad de Córdoba ubicada en barrio Alberdi. La misma que hace unas semanas fue noticia por la invasión de palomas. La misma que en 2011 volvió a ser noticia por la caída del techo de la cantina. Docentes y alumnos no salen del asombro.
Ejemplar. Al cierre de esta edición, Gabriel (el chico agredido) continuaba internado en el Hospital de Urgencias. El alumno de 6º año, orientación “Idiomas”, es presidente del Centro de Estudiantes del Carbó.
En la elección estudiantil de este año, el alumno de 17 años se impuso por 430 votos al candidato de la lista opositora. Fue cuando la agrupación “El Faro” le ganó a “Falta Envido” en un comicio en el que participaron 1.500 alumnos. Fue una disputa clásica de la escuela, como el Talleres y Belgrano del Carbó.
En 2012, las elecciones tuvieron que suspenderse porque la Junta Electoral de la escuela determinó la nulidad de algunos votos. “Gabriel es un chico con el que se puede hablar sin llegar a las manos”, contó Mauricio, actual presidente de la junta electoral del Carbó.
Los docentes también lo evocaban este lunes por su actitud “pacífica”. Destacaron que es escolta en la escuela y que nunca reportó falta de comportamiento alguna. Uno de sus compañeros comentó que el año que viene quería estudiar Ciencias Políticas.
Nadie habría sospechado que Gabriel protagonizaría un hecho como el del lunes. El joven agresor tiene 22 años, se presentó ante el guardia del colegio diciendo que era presidente de otro centro de estudiantes (mintió, como se comprobó más tarde) y pidió hablar con Gabriel.
La charla fue subiendo de temperatura hasta que el más grande sacó una navaja y atacó al menor. Gabriel quedó acorralado contra la pared hasta que Jorge, el guardia, ingresó y los separó. “Cuando le pregunté por qué lo había hecho, el chico me dijo que fue por una novia. Enseguida se dio cuenta y se largó a llorar”, contaría más tarde Bidondo.
La Policía fue la primera en llegar. Detuvo al agresor, quien salió esposado y encapuchado. Una empresa privada de emergencias médicas llegó después. El estudiante fue sacado en camilla. Chela Luna, delegada de la escuela, denunció que la ambulancia tardó 45 minutos en llegar.
En un quirófano del Hospital de Urgencias, el pibe luchaba por su vida. “Tenía un neumotórax. Lo estamos drenando”, dijo Norberto Brussa, jefe de guardia.
Los de antes. La reacción de los compañeros de Gabriel fue instantánea. Marcharon espontáneamente por avenida Colón, hasta la neurálgica General Paz. Lo hicieron con carteles y redoblantes. Cerca del mediodía, realizaron una sentada en la esquina.
Ni las protestas de algunos conductores varados, ni el sofocante calor del asfalto detuvieron a los estudiantes.
“Marchamos porque apuñalaron a uno de nuestros compañeros”, explicaban algunas señoritas. Trataban así de calmar el enojo de los usuarios de colectivos que habían quedado “estancados” a causa del corte estudiantil.
Pasado el mediodía, una parte de la columna se dispersó. La otra, siguió avanzando hasta el Urgencias, donde Gabriel estaba siendo operado porque la herida le había tocado el pulmón. Una viejita que esperaba el A8 comentó: “¿Así que apuñalaron a un estudiante? Sin dudas que la escuela de hoy no es la escuela de antes”, dijo, y se subió al bondi.
Jorge Bidondo, guardia de seguridad: "Escuché gritos y ruidos en el aula de 3º año. Cuando fui, me encontré con un estudiante acorralado y un joven que lo estaba apuñalando. Lo empujé para separarlos y ahí me tiró un puntazo en el codo".
Talleres. Directivos del Carbó solicitaron que el Ministerio de Educación realice este martes talleres de convivencia escolar.
Controles de ingreso
Los docentes del Carbó realizaron una asamblea el lunes pasado el mediodía. Reunidos en la cantina del colegio, pidieron que se refuerce la seguridad del edificio. Plantearon una alternativa de control a medio camino entre una escuela “de puertas abiertas” y otra de ingresos “blindados”.
“Necesitamos que se restrinja el ingreso de las personas que no pertenecen a la escuela. Una de las alternativas es que se las registre con nombre y apellido”, manifestaron.
En la asamblea, los docentes dejaron expuesta su preocupación por la falta de seguridad en el ingreso al establecimiento. Algunos contaron que entran y permanecen estudiantes que egresaron hace mucho tiempo. Y que suelen toparse con desconocidos.
Chela Luna, delegada por la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC), explicó: “Los problemas comenzaron cuando la Provincia empezó a ahorrar en educación. Cuando dejó de nombrar a los porteros, que eran más adultos vigilando a los estudiantes”. Solicitaron la presencia del ministro de Educación provincial, Walter Grahovac.
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