En el marco de la semana que recuerda un año de la tragedia que sufrió la ciudad, la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Tolosa y la UNLP, organizaron en el Rectorado la cátedra “Inundación y Ciudadanía”, de la cual participaron profesionales que dieron testimonio desde sus respectivas áreas.
LA UNIVERSIDAD: “ESTAMOS PREOCUPADOS Y OCUPADOS CON LA TEMÁTICA”
El vicepresidente de la Universidad, Raúl Perdomo, encabezó la apertura de la jornada diciendo: “Estamos preocupados y ocupados con la temática”. Durante la charla debate, explicó los proyectos de investigación asociados al problema de la inundación impementados mediante un sistema digital llamado Sedici -servicio de difusión de la creación intelectual-, creado para albergar, preservar y dar visibilidad a las producciones de las unidades académicas de la Universidad: “Estamos en un proceso nuevo, que es asociar en lugar de competir”.
Perdomo explicó que cuando comenzaron con la convocatoria se encontraron con que “existe un conocimiento previo, una vocación, porque los investigadores participaron para aportar un diagnóstico. La universidad decidió lanzar la convocatoria a proyectos de investigación de lo que había pasado, buscar una mirada multidisciplinaria”.
“Luego aparece una segunda decisión por parte del Conicet: trabajar junto a la Universidad en los proyectos aprobados. A mitad del año pasado se decidió hacer esta convocatoria conjunta y se buscó que los proyectos tuvieran impacto, cosa que no siempre hemos hecho. Esta tragedia nos lleva a una forma de trabajo, que es la de asociarse en vez de competir”.
Finalmente se presentaron 36 proyectos, de los cuales fueron aprobados cuatro la semana pasada. El vicepresidente de la casa de altos estudios detalló que “abarcan distintos problemas. El primero punta a las cuestiones ambientales y de contaminación que se producen con estos fenómenos; después cómo analizar el riesgo, intervenir y construir un sistema de gestión del riesgo; otro que tiene que ver con las cuestiones comunicacionales; y otro tiene que ver con la inteligencia territorial”.
“Nadie es dueño de la verdad, cada uno tiene su conocimiento. Esperamos que estos proyectos tengan resultados concretos y amigables, si no lo hacen, no estarán cumpliendo la función para la cual fueron pensados”, sentenció.
ARQUITECTURA: “BIENVENIDAS LAS OBRAS EN EL ARROYO EL GATO, PERO NO SABEMOS SUS EFECTOS”
Cortito y al pie, Pablo Celi, de la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Tolosa, explicó cómo surgió la organización: “Junto con Benjamín Palumbo seguimos trabajando desde el 9 de abril, que nos encontramos cuando fuimos a tramitar el certificado de inundados. A casi un año no hay muchas soluciones. Hay mucho comunicado, pero todavía no contamos con un plan de contingencia -que es lo más importante-, solo el alerta de mensajes de texto”.
Luego disertó el arquitecto Luciano Pugliese, de la asamblea también, y quien tuvo más acercamientos con Infraestructura e Hidráulica. “Estamos azorados por la falta de información pública respecto a lo que se piensa hacer”, fueron sus primeras palabras. “Hay un plan hídrico lanzado, un financiamiento de Nación. Pero el objeto de esta charla es qué se supone que se hace y cuáles son nuestros derechos”.
“Nuestro lema es ‘Bienvenidas las obras, necesitamos información’. Saber de qué nos van a proteger las obras. Son parte de un plan que debería ser parte de un plan maestro, pero no sabemos la agenda. Solo sabemos los datos de las licitaciones, de las empresas que se presentaron”.
“Repetimos: Bienvenidas las obras en el arroyo El Gato, pero no sabemos sus efectos”, manifestó Pugliese, quien hizo de moderador durante el debate.
Finalmente, aseguró que “a las asambleas nos han entregado planos, pero no sabemos los efectos o los planes. Ni lo que lo complementará. Pensamos que después de lo que pasamos no hay razón para que esta información no sea pública”.
DERECHO AMBIENTAL: “HAY QUE GENERAR UNA CONCIENCIA ACTIVA A LO LARGO DE LA HISTORIA DE VIDA DEL PROYECTO”
Luego habló el especialista en Derecho Ambiental y presidente de la ONG Ecojure, Alejandro Rossi, quien un poco siguiendo con la línea de Pugliese, cuestionó la falta de información que hay respecto a las obras.
“El principio de la partición es ‘El pueblo quiere saber de qué se trata’”, y en este marco, señaló que “hay tres dimensiones que tiene la ciudadanía en los grandes proyectos: acceso a la información, participación y control”.
“En el primer caso, el asunto es cómo pedirla y cómo devolverla. La información debe ser adecuada, veraz y oportuna”. Respecto a la participación de una obra o proyecto, que generalmente se arregla a puertas cerradas, expresó que “tiene que ver con tener acceso a la historia de la discusión, ya que no se puede participar de ella. Hay que controlar las factibilidades”, dijo.
Y en tercer lugar, el control. “No es solamente el corte de la cinta, sino el ciclo de vida de la obra”. En este punto fue claro: “Las obras hidráulicas fallan, el control no termina en ver que está hecho. Hay que generar una conciencia activa a lo largo de la historia de vida del proyecto”.
INGENIERIA: “LOS REGISTROS MANTIENEN LA MEMORIA ACTIVA”
Pablo Romanazzi, de la facultad de Ingeniería de la UNLP, fue quien cerró la jornada dejando en claro que lo que pasó el año pasado podría llegar a suceder en las condiciones actuales tanto de infraestructura como, por supuesto, climáticas. “Las precipitaciones son cada vez más cuantiosas. Está comprobado. Una vez al año llueve entre 50 y 100 mililitros”. La pregunta fue: ¿Ese día nos inundamos?. “Depende del sistema de desaguar. Con el sistema de dasagües actual, sí”.
El ingeniero realizó una serie de estudios en la zona a pedido de la municipalidad y advirtió sobre lo que podía suceder en el año 2008. “Los registros mantienen la memoria activa”, dijo.
“Lo que no pensamos en aquel entonces, y es una autocrítica, fue qué pasa si se supera esa marcha. Entre 1973 y 2013, La Plata se inundó 43 veces. Este no es un tema nuevo. Con mayor o menos magnitud. Antes estábamos preocupados por lo material, ahora estamos preocupados por las vidas humanas”.
Finalmente se refirió a la ocupación en las orillas de los arroyos, como El Gato, y cuestionó que “no es solo un problema de lluvia, también ocupamos mal los territorios”.
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