Productores de todo el país debaten sobre la producción y comercialización de trigo

Críticas al intervencionismo estatal. Advierten que, a raíz de la crisis que sufre la industria molinera, en las próximas semanas puede llegar a faltar harina.
Llega hoy a su fin el Congreso "A todo trigo, conocimiento y producción" del cual participan más de un millar y medio de productores agrarios de todo el país. Las deliberaciones, que se iniciaron en la víspera, se llevan a cabo en el hotel de Paso y Alem y fueron organizadas por la Federación de Centros y Entidades Gremiales de Acopiadores de Cereales con el lema "Revalorizar el trigo en los esquemas de producción". El congreso apunta a brindar las últimas novedades vinculadas al manejo del cultivo de modo de poder incrementar la eficiencia de los recursos en los planteos productivos.

Más de 30 profesionales -técnicos de reconocida trayectoria- tienen a su cargo disertaciones sobre el cultivo y la problemática específica para distintas zonas de producción de la Argentina. También se consideran los aspectos económicos relacionados con los mercados globales de los commodities, haciendo hincapié en el trigo y en particular en el análisis de la evaluación del riesgo económico en los planteos de producción. Las sesiones abarcan aspectos técnicos -desde el rendimiento potencial hasta las restricciones que determinan la imposibilidad de alcanzarlo- y económicos, estos últimos vinculados con el cultivo del cereal en nuestro país y en el mundo.

Al referirse al Congreso, Raúl Dente, asesor general de la Federación de Acopiadores, dijo a este medio que "todas las personas que están participando tienen que ver con la producción y comercialización de trigo". Acerca de los resultados de la última cosecha afirmó que "se produjeron alrededor de 15 millones de toneladas que se recolectaron en diciembre y enero; esa cifra, a la que se llegó gracias a rendimientos excepcionales que se basaron en un clima estupendo, superó a la de cosechas precedentes".

Incertidumbre

Consultado sobre la superficie sembrada, Dente dijo que "si bien tradicionalmente fue de entre 5,5 y 6 millones de hectáreas, como consecuencia de las medidas de intervención y el desaliento de los productores, bajó a 4,3 millones; el hecho de que en estos momentos estemos pensando en un aumento de entre un 5% y un 10% no nos conforma ya que vamos a seguir muy lejos de los niveles anteriores; es más, deberíamos pensar en cosechas superiores a los 18 millones de toneladas", señaló.

Dijo luego que "a raíz de la intervención del Estado la comercialización sigue mal; no obstante, dentro de pocos días los productores van a volver a sembrar; lamentablemente sigue habiendo restricciones a la exportación (está autorizada la venta de unos 7 millones de toneladas); la demanda se basa en las ventas que se hacen al exterior y a lo que requiere la industria molinera que, como aún no cobró los subsidios que le otorga el gobierno por vender la harina más barata de lo que debería, no pasa por un buen momento financiero; en esas condiciones, no puede comprar para moler el grano; si esto no se soluciona, en las próximas semanas puede llegar a producirse un faltante de harina", advirtió.

Más cuestionamientos

El presidente de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati -uno de los asistentes al Congreso- dijo a este medio que "desde el punto de vista de la producción podríamos llegar a tener un crecimiento exponencial, pero la comercialización del cereal, a raíz de la pésima intervención del Estado, sigue siendo complicada; como la siembra va a comenzar en medio de perspectivas inciertas, los productores van a tener que pensar mucho acerca de una posible ampliación de la superficie afectada; el que tiene alternativas, a pesar de que el trigo debería ser algo muy interesante para trabajar y producir, seguramente lo va a pensar dos veces". Posteriormente señaló que "en los últimos tiempos, a raíz de la imposibilidad de colocar trigo en el exterior, se avanzó mucho hacia el monocultivo de la soja; en estos momentos las perspectivas no son halagüeñas ya que no hay certezas acerca de cómo se va a poder vender el trigo".

En cuanto a la situación por la que atraviesa la industria molinera sostuvo que "los molinos están colgados de un subsidio estatal que no perciben; si llega a faltar harina, no va a ser consecuencia de que no hay trigo disponible; en todo caso, será el reflejo del fracaso de la política estatal en la materia", señaló.-

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