Productores enfrentan situación terminal Crisis sectorial

Más allá de las discusiones puntuales de cada temporada, el problema de fondo de los agricultores sigue siendo la pérdida de rentabilidad por la falta de actualización de precios de la producción primaria durante las últimas décadas, ante el aumento de los insumos que han seguido la evolución del dólar, con el agravante de que ese factor, sumado a la depreciación del real, complica el acceso a los mercados internacionales.
A pesar de lo evidente de esta situación, nadie parece darse cuenta de que mientras eso no se resuelva, todos los intentos de poner remedio a su quebranto serán inútiles. Por eso, antes que discutir los valores que se pagarán por la cosecha, habría que poner sobre la mesa esta cuestión crucial.

En los últimos 20 años se ha producido una transferencia de ingresos confiscatoria de los productores primarios hacia otros sectores que, con más herramientas a mano, han logrado mantener su utilidad a fuerza de trasladar los quebrantos, en primer lugar, al precio que pagan (o dejan de pagar) por la fruta y a los que obtienen por la venta del producto terminado.

Hasta ahora han sido vanos los intentos por lograr acuerdos básicos como los que se establecieron para la vitivinicultura, a pesar de la intervención oficial en el sector del durazno o la ciruela.

La situación del sector agroindustrial en su conjunto es crítica, pero la de los productores primarios es terminal, y eso es lo que parece seguir oculto para los responsables de ponerle remedio.

Los números

de la emergencia

Un litro de gasoil (6 pesos) equivale a más de 6 kilos de fruta, y un tractor consume en promedio 60 litros en una jornada de trabajo normal. Emparchar una rueda de tractor, sin considerar el trabajo de armarla y desarmarla, cuesta 50 pesos. Eso implica casi 50 kilos de fruta.

Todo eso, claro, sin mencionar las tareas culturales de las cuales la más onerosa es la poda, a un promedio de 10 pesos por planta, los agroquímicos o la cosecha que se llevan un 20% del precio final.

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