Desde hace cuatro años en Cutral Co, Mirta Chavarri apuesta a la producción de este tipo de hongos.
Desde aquellos inicios en los que la producción era totalmente casera y a pequeña escala hasta esta realidad de cientos de kilos de producción de hongos, el camino recorrido por esta mujer es enorme. Pero el sendero que resta también se presenta largo.
Chavarri comenzó a interesarse en los hongos y su producción cuando había iniciado sus clases de gastronomía.
Postergado el sueño de convertirse en chef, Mirta se quedó con el interés por las girgolas y por eso se inscribió en un curso de capacitación que dictaron representantes del INTA en Plaza Huincul.
La experiencia, a pesar de que fue breve, resultó muy fructífera, porque le permitió a Chavarri dedicarse de lleno a esta actividad.
Los comienzos
"Los inicios fueron difíciles, en casa y con escasos recursos. A pesar de que vivo en Plaza Huincul encontré muy buena recepción en Cutral Co. Hace dos años me entregaron un lote en Monte Hermoso y me donaron un invernadero que fue de mucha utilidad", explicó la productora.
Así fue que pudieron duplicar la producción que realizan los troncos de pino.
"Sembramos unos 450 tacos, con semillas que le compramos a un laboratorio de San Patricio del Chañar. Ellos tienen mucha demanda y a veces no alcanzan a satisfacer a todos los productores, así que compramos en otro laboratorio pero fue difícil porque tenían diferente tiempo de maduración y de humedad. Son cosas que vamos aprendiendo en el camino", describió la productora.
Con este mecanismo de producción, la cosecha de gírgolas solamente llega en los meses de otoño y con mucha suerte hasta septiembre. Luego quedan largos meses en los que se debe esperar nuevamente por la siembra.
"Visité muchos lugares de producción regionales y también en otros puntos del país. Cada uno tiene su particularidad, pero lo mejor para nosotros sería la plantación en sustrato, porque nos permitiría tener producción todo el año. Ya hicimos el proyecto, pedimos financiación que todavía no conseguimos. En total serían unos 50 mil pesos pero podríamos obtener los permisos bromatológicos y abastecer a la región", detalló Mirta, con el mismo entusiasmo con el que sembró su primer tronco.
Comercialización limitada
Por ahora la comercialización es muy pequeña, solamente entre sus seguidores más cercanos, pero espera en poco tiempo conseguir ese sueño de llegar a la producción industrial.
"Antes no nos conocía nadie, ahora tenemos algunos clientes fijos y otros que se van enterando de a poco, pero lo que necesitamos con seguridad es el empujón para ser totalmente industriales", concluyó la productora residente en la localidad de Plaza Huincul.
Desechado el mito, ahora se disfrutan
Las gírgolas son hongos que cada vez tienen mayor aceptación entre los clientes, sostuvo la productora Mirta Chavarri.
Cutral Co > El mito de que los hongos son venenosos comenzó a revertirse. "Nos ayudó la difusión de innumerables cantidad de recetas que los grandes cocineros realizan en los canales de televisión especializados. Nuestros potenciales clientes se convencen de que podrían probarlos y disfrutarlos", explicó Chavarri.
En una degustación en la que hubo empanadas y canapés con gírgolas y un postre con peras en vino dulce, los asistentes pudieron descubrir la versatilidad del producto que dejó en claro la amplitud de posibilidades de estos hongos. Si bien aún los más conocidos son los champignones, las gírgolas tienen buena aceptación sobre todo en su versión deshidratada.
Pero la producción de Chavarri todavía no puede verse en las góndolas porque no cuenta con todos los permisos bromatológicos. Es el próximo paso pero dependerá de la financiación que encuentre para su emprendimiento.
De tener los recursos realizará un lugar para el secado de los hongos. La nueva estructura cumpliría con los requisitos establecidos por el SENASA para este tipo de productos.
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