El productor chaqueño recibirá, en la próxima cosecha de soja, recibirá menos de novecientos pesos por tonelada según lo que se desprende de un trabajo realizado por la Federación Chaqueña de Sociedades Rurales, que refleja la pérdida de rentabilidad que agudiza el quiebre de las economías de los campesinos de pequeña y mediana escala.
“El productor chaqueño recibe por cada tonelada del cotizado poroto menos de mil pesos, con los que debe afrontar todos los costos que realizó en el cultivo antes de la cosecha”, aclara el ingeniero Arnaldo Rearte como integrante de la Fechasoru. La cifra es ínfima comparada con los más de quinientos dólares que cotiza en los puertos de Argentina.
El crítico análisis se agrava si se considera que la soja en el Chaco tiene un rendimiento promedio histórico de dos mil kilos, “que seguramente no se alcanzara en esta campaña castigada nuevamente por el clima”. “La conjunción de todos los factores concluye en que seguramente tendremos un quebranto importante en la economía del productor que, con menos de mil pesos por tonelada, deberá pagar las cuentas que generó la implantación, de protección y de cosecha del grano”, dice Rearte.
Valores ínfimos para los chaqueños
“Como sabemos -dice la Fechasoru- la comercialización de soja del Chaco se canaliza casi en un cien por ciento tomando como base de cotización el puerto de Rosario que, al momento de la redacción del informe y restando las retenciones, paga mil setecientos veinte pesos la tonelada”.
El monto referido además tiene la aplicación de otros descuentos como el del costo de comercialización, que implica la comisión del acopiador, impuestos provinciales, recibidor en puerto, comisión del corredor, mermas físicas y volátiles. Los distintos ítems mencionados significan una resta aproximada del once por ciento. A todo esto se suma el descuento del flete que por la recorrida de ochocientos kilómetros impacta considerablemente sobre el valor de la mercadería.
La resta sigue quitando rentabilidad si se considera que, particularmente en esta campaña, la soja podría tener castigo porque los lotes se muestran irregulares y, en consecuencia, el grano que los productores entregarán no será parejo. “Por la incidencia de los factores climáticos adversos en esta campaña, el factor de comercialización no será del cien por ciento, sino que debemos considerar que el promedio del factor será del ochenta por ciento”, menciona la Fechasoru.
Síntesis dramática
Los números dicen que el productor recibe por cada tonelada de soja aproximadamente ochocientos setenta y cuatro pesos, con los que debe cancelar los costos del cultivo hasta la cosecha. “Con esos ochocientos setenta pesos el productor tiene que sembrar, proteger y cosechar una tonelada del poroto”, refiere Arnaldo Rearte.
Con esa conclusión, el análisis realizado por la Fechasoru destaca que “si tomamos la cotización a valor lleno de la soja que es de quinientos treinta dólares para puertos de Argentina en pesos son dos mil seiscientos cincuenta pesos por tonelada- y lo comparamos con el valor FOB chacra que es algo más de ciento setenta y cuatro dólares que son los ochocientos setenta y cuatro que recibe el productor- nos queda una diferencia de mil setecientos setenta y cinco pesos”. “Esa diferencia es que el productor chaqueño vuelca al resto de la sociedad, es decir que el que trabaja la tierra recibe el pago de una tonelada por cada tres que produce”, sentencia el informe. “El productor chaqueño con la soja no se hace millonario, muy por el contrario con la negativa realidad del presente, queda debiendo”, resume Rearte.
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