Procuran que el término patovica quede en el olvido

Procuran que el término patovica quede en el olvido

El Sindicato Unico de Trabajadores de Control de Admisión y Permanencia tiene 300 afiliados en Mar del Plata. Hacen cursos de capacitación para obtener el carné. Procuran diversas reivindicaciones e intentan dejar atrás el calificativo de patovica.

Edgardo Claudio Nader, representante legal del Sindicato Unico de Trabajadores de Control de Admisión y Permanencia, y el representante gremial, Ramiro Flores, hablaron sobre el rol que tienen los controladores en la seguridad de sitios de esparcimiento y la resistencia del empresariado marplatense en tomar medidas al respecto.

En búsqueda de un marco legal que los proteja contra el trabajo en negro y las condiciones de seguridad inadecuadas, el sindicato hace hincapié no sólo en las medidas y en el cumplimiento de los derechos necesarios, sino también en la erradicación del concepto de patovica para sustituirlo por el de controlador.

"Estamos intentando cambiar la palabra "patovica" por la palabra de "controladores" porque en realidad los chicos hacen control de admisión y permanencia", explicó Edgardo Nader, representante legal de Sutcapra, y agregó: "Todos piensan en el patovica como el tipo agresivo y musculoso, y para ser controladores no es necesario que sean musculosos, no hace falta que salgan de un gimnasio, sino que tengan una capacitación".

El sindicato llega a Mar del Plata en mayo 2014, con el objetivo de inaugurar una subsede en la ciudad. "Cuando empezamos no había más de 60 afiliados en blanco, hoy estamos arriba de los 300 con un total de 170 chicos que están con el curso aprobado, es decir, en condiciones de trabajar", detalló.

"En este semestre -añadió- vamos a tener aproximadamente 90 chicos más trabajando con su carné correspondiente y estamos con la expectativa de que el semestre que viene sea más importante porque calculamos para 120 chicos ".

Capacitación

Ambos representantes hicieron hincapié en que, a lo que seguridad respecta, la capacitación de los controladores es fundamental, razón por la cual es totalmente gratuita. Con una duración de un año, la instrucción auna saberes relacionados con los primeros auxilios, la mediación de partes y las técnicas correctas para la reducción de personas.

"La capacitación se está dando en la facultad de derecho y posee una carga horaria de 6 horas semanales por dos semestres", explicó Nader.

"Aprenden sobre primeros auxilios -añadió- como así también, sobre accidentología con un ingeniero que los prepara en caso de catástrofes e incendios para saber cómo desenvolverse". Asimismo, la preparación incluye conocimientos de mediación aportados por un abogado y las correctas técnicas de reducción.

El empresariado marplatense

Tanto Edgardo Nares como Ramiro Flores remarcaron la resistencia existente por parte del empresariado marplatense a aceptar el rol de los controladores en la seguridad de los espacios. "Venimos de muchos descontroles, esto era la selva, nadie controlaba", recordó Nader. E indicó que hoy el Registro de Empresas y Trabajadores de Control de Admisión y Permanencia (Rencap) "está entregando los libros de seguridad que todo local debe tener". En estos libros se debe detallar todo el personal de control que se posee y posibilitar al trabajador volcar en él toda inquietud referida a las condiciones del lugar. "Hoy casi el 80% de los locales ya lo tiene", aseguró Nader.

Efecto Cromañón

"Cromañón lamentablemente ayudó, fue el efecto de no haber tomado la seguridad en serio", expresó Nader haciendo referencia a la paulatina toma de conciencia que se está realizando sobre el tema de la seguridad en los locales. No obstante, aseguró que "el empresariado todavía no entiende que la seguridad es una inversión, no un gasto" y destacó la rigurosidad que debe existir en la relación controladores-ocupación. "Los chicos deben estar por un factor ocupacional, no por un factor de gente. Si el local tiene una capacidad para mil personas necesita 12 controladores, así haya efectivamente mil, ochocientas o doscientas personas", aseguró.

La proporción, según Nader, es de un controlador cada 80 personas. Y una vez pasadas las 300 se debe contar con un jefe de seguridad.

Desafíos

Entre los grandes desafíos con los que se enfrenta el sindicato, Nader puntualizó: "Tenemos un desafío con las empresas para no perder las fuentes de trabajo una vez finalizada la temporada, también pretendemos llegar a los 700 controladores que sabemos que están trabajando en negro. Hoy por hoy, más de la mitad de los controladores de admisión y permanencia están en esa situación". Asimismo, aseguraron que quieren incorporar un nuevo tipo de capacitación especializada en eventos deportivos, ya que en esas celebraciones "la gente se desata más" y "ven al contrario como a un enemigo".

Por último, ambos representantes expresaron su preocupación frente a la inseguridad y a la falta de medidas que se toman al respecto: "No hay que hablar de la seguridad como eslogan, sino hacerla, trabajarla de verdad", concluyó Nader.

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