El tradicional homenaje al patrono, a los pescadores en general, a los que perdieron la vida en el mar en particular y a los trabajadores de Prefectura se concretó ayer. Como es habitual, toda la comunidad portuaria, con gran emoción y entusiasmo, se sumó a la fiesta.
La imagen de San Salvador encabezó la recorrida, acompañada por la de la Virgen de Lourdes y los estandartes de las diferentes instituciones del Puerto. Los fieles caminaron, rezando y cantando hasta la sede de la Prefectura Naval, primer parada. Allí, se concretó la bendición a la institución y a todos sus trabajadores "que su actividad sea reconocida, respetada y recompensada dignamente" dijo el obispo, antes de bendecir las instalaciones. Allí se sumó el jefe de la Prefectura local, Carlos Barros Cardozo.
Procesión marítima
La segunda parada fue en la plaza frente a la banquina, donde se encuentra el Monumento a los Pescadores, donde se dejaron las primeras ofrendas florales. Desde allí, la procesión continuó hasta la banquina chica y tanto los fieles como los estandartes, demás ofrendas e imágenes se embarcaron en distintas lanchitas amarillas.
Este año San Salvador, junto a las autoridades, invitados especiales y público, viajó en la lancha Madonna Di Giardini. La parte náutica de la procesión fue acompañada por una gran cantidad de embarcaciones de la flota, todas con familiares, amigos, fieles y algunos turistas que se animaron.
Flores, pañuelos y mucha emoción acompañaron la Madonna y las otras lanchas, entre ellas Ceferino Namuncurá, Espíritu Santo, Príncipe Azul, San Juan José, Antártida, Virgen de Lourdes.
Banderines de colores, banderas papales y otras de identificación con clubes de futbol decoraban las embarcaciones que salieron a navegar lentamente, acompañados por el sonido de las bombas de estruendo, el saludo de la multitud y la música religiosa e italiana que, como todos los años acompaña la actividad en la zona de la Banquina.
En el mar, los fieles hicieron las ofrendas y el obispo tuvo a su cargo la bendición de las aguas.
La bendición
Como es habitual, al retorno de la procesión náutica, el obispo dio su mensaje a los pescadores, sus familias y a los fieles en general. Monseñor Antonio Marino expresó: "El Sagrado Corazón de Jesús, San Salvador, ampara toda esta área del puerto. Es símbolo del amor y de la misericordia de Dios, y también invitación a entender nuestros vínculos fraternos. Lo vemos representado en la monumental estatua al término de la escollera, lo vemos también en lo alto de la iglesia de la Sagrada Familia, corazón espiritual del puerto y honrada por la presencia de San Luis Orione y del Padre Dutto. Por eso nos ha acompañado por tierra y por mar".
"Estamos en el principal puerto pesquero de la Argentina y vivimos una fiesta de trascendencia nacional. Venimos a pedir a Dios la gracia de un trabajo seguro y continuo, como base para la tranquilidad de las familias y garantía del desarrollo social y cultural".
"Bien sabemos que la pesca es una de las industrias básicas del crecimiento y empleo de la ciudad. El puerto ha sido y seguirá siendo un motor pujante que impulsa a toda la ciudad en forma directa o indirecta hacia un progreso armónico de todos sus hijos. Sin trabajo no hay sociedad que pueda progresar y si las familias no tienen empleo digno no puede haber justicia social".
"Hemos honrado a los difuntos de este riesgoso trabajo que se ha cobrado vidas. No podemos olvidarlos y los encomendamos a la misericordia de Dios, junto con sus familias. Por ellos hemos ofrecido nuestra oración y el signo de nuestra ofrenda floral".
"Queremos recordar también a las protagonistas ocultas y heroicas de este trabajo, que son las esposas de tantos trabajadores, obligadas a veces a prolongada soledad e incertidumbre".
Mensaje del Papa Francisco
El obispo trajo consigo la bendición del Santo Padre, Su Santidad Francisco, recibido a través del Nuncio Apostólico Emil Paul Tscherrig: "El Santo Padre les manifiesta su cercanía en la oración y desea exhortarles a mantenerse siempre fieles a los genuinos valores recibidos de sus antepasados, de fe y trabajo, como preciado don y a continuar testimoniándolos fielmente en su vida familiar y social. Asegurándoles un recuerdo en la plegaria para que estos fervientes votos sean gozosa realidad en los corazones y hogares de cuantos conmemoran esta significativa fiesta, encomendándolos a la protección de San Salvador y de la Virgen María les imparte complacido la implorada Bendición Apostólica, extensiva a sus respectivas familias".
Mientras la procesión regresó hasta la parroquia Sagrada Familia, en la banquina se dio paso a un tradicional entretenimiento: el juego del palo enjabonado.
La carpa para degustar deliciosos productos del mar, estuvo abierta hasta las 23 y con su cierre, llegó a su fin la fiesta.
"El balance de la Fiesta ha sido positivo" indicó el presidente de la Sociedad de Patrones Pescadores Luis Mario Ignoto. Reconoció que "arrancamos con una semana tranquila y luego repuntó, con lo cual mejoró la situación. Visitó la Cantina una cantidad de gente similar a la del año pasado" apuntó.


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