A los que estacionan en doble fila se suman aquellos que, en la plataforma del establecimiento asistencial, detienen sus vehículos en lugares que están reservados para las ambulancias.
En la plataforma que permite acceder a la guardia hay carteles que indican que, por tratarse de un sector exclusivo para las ambulancias, está prohibido estacionar; sin embargo, los lugares reservados para esos vehículos muchas veces -sobre todo en los horarios pico- son ocupados por coches particulares que, al no respetar las indicaciones, tornan dificultoso el ascenso y descenso de personas que, en su mayoría, se movilizan en sillas de ruedas.
A lo que ocurre en la plataforma, hay que agregar las dificultades que se registran en la calle Córdoba debido a que, al permitirse el estacionamiento en ambos lados, el tramo que queda para circular se torna muy estrecho, especialmente para los camiones y/o colectivos que transitan por allí. Párrafo aparte merece el comportamiento de quienes, al estacionar en doble fila, agravan aún más un panorama que de por sí ya es complicado; tal vez no tengan presente que esa actitud desaprensiva puede derivar en una situación dramática en caso de que estén impidiendo el paso de algún vehículo que arribe al lugar llevando a alguien que necesite recibir una atención urgente.
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