Los problemas del tránsito continúan generando complicaciones

Los problemas del tránsito continúan generando complicaciones
Más allá de los operativos que se realizan para controlar la circulación de vehículos, los inconvenientes se agudizan debido a la falta de compromiso de quienes manejan ya que no respetan las normativas vigentes.
Los inconvenientes que presenta el tránsito fueron destacados en reiteradas oportunidades por LA OPINION y muchas veces se modificaron algunas cuestiones que tenían que ver con la disponibilidad de normas o bien con el reacomodamiento de algunas legislaciones. Pero también es cierto que los automovilistas en general tienden a no respetar las ordenanzas aunque, en este sentido, existen contradicciones que deberían ser solucionadas con tareas intensivas en las calles.

Los vecinos que circulan los sábados a la noche y las primeras horas del domingo por Avenida de Mayo reclaman por la falta de agentes del Municipio porque “no se puede transitar a raíz de las motos que hacen lo que quieren”, expresa la mayoría de las personas consultadas. Mientras los controles están concretándose en cercanías de las plazas 9 de Julio y Miguel Dávila, los motociclistas dejan estacionados sus rodados en las veredas aguardando que se retiren los agentes; una vez que finalizó el trabajo en la vía pública, vuelven a circular a cualquier velocidad y con escapes libres.

Estos rodados menores entorpecen los sentidos del tránsito, se meten en las filas cuando los vehículos esperan el semáforo o bien pasan con luz roja representando un grave peligro.

Avenida Illia

Otra de las arterias donde no se cumple con las leyes es avenida Illia, entre el Arroyo y la ruta nacional Nº 8; en este lugar el mal estacionamiento de vehículos es una amenaza constante. En cercanías de Magallanes se complica aun más porque hay una serie de comercios y se detienen camiones para descargar, autos estacionados por sus propietarios que fueron a comprar algo o bien motos que directamente se ubican en cualquier sector. “Nosotros somos vecinos de Magallanes e Illia y hay momentos del día que no se puede salir; todos paran en doble fila y los camiones que traen mercaderías ocupan gran parte de la avenida, los autos tienen que hacer maniobras peligrosas para pasar y hemos tenido muchísimos accidentes”, se quejó un hombre mayor.

Estacionamiento medido

El estacionamiento medido fue mejorando en los últimos meses con controles a través de los agentes municipales; el incremento en la venta de tarjetas sirvió de apoyo para ratificar la correcta determinación que se había implementado desde la Dirección de Inspección General y Tránsito cuando se reformuló la norma con relación a la permanencia de los vehículos aparcados. Mediante los cambios que se impusieron, los vendedores de boletas deben estar en las esquinas y permanecer en el lugar sin tener que recorrer las calles.

Después de adquirir la tarjeta, el conductor tiene que marcarla y depositarla en el interior de su vehículo y se permitirá un máximo de dos boletas. Una vez que se venció el plazo, la Municipalidad brinda quince minutos de tolerancia antes de remover la unidad con la grúa porque los inspectores controlan que se cumplan los tiempos estipulados.

Doble fila

Dejar los rodados en doble fila es una costumbre pergaminense; por más que se coloquen las balizas, es caótico para la circulación de los vehículos tener que esquivar otro móvil que esté parado en un lugar que no corresponde. En las principales arterias es común observar esta infracción que, aparentemente, no es sancionada con la dureza que, por ejemplo, tiene la falta de tarjeta para estacionar. En las inmediaciones de establecimientos escolares, cerca de instituciones deportivas, o bien en avenida Julio A. Roca, se observan estas situaciones y, en reiteradas ocasiones, la Patrulla Urbana se detiene detrás del vehículo para informarle que no debe detenerse de esa forma.

Senda peatonal y garage

Los vehículos detenidos sobre la senda peatonal son cotidianos y se pueden ver en las bocacalles que se encuentran señalizadas; los pergaminenses no respetan la medida y tampoco se hace cumplir la ley por parte de los inspectores municipales. Asimismo, los coches que se aparcan en la entrada de los garages representan otra problemática pero, en este sentido, el inconveniente se nota con mayor frecuencia en cercanía de la zona céntrica.

Carga y descarga

Si bien el Municipio determinó los sectores de carga y descarga, todavía no se cumple con la normativa y es común observar vehículos de gran porte bajando mercaderías sin respetar los horarios y zonas específicas para esta tarea. En el Centro hay calles donde las complicaciones son evidentes cerca de las 10:00 a raíz de estas acciones; en San Martín, entre Merced y 9 de Julio se puede percibir este tipo de infracciones pero no es la única zona comercial, son innumerables los lugares donde se perciben estas cuestiones que entorpecen el tránsito de vehículos.

Culpas compartidas

Es elemental el respeto mutuo entre los motociclistas, conductores y peatones que dan muestras claras de no pensar en los demás y se nota esta realidad en las calles. La base para lograr un cambio radica en la conciencia de las personas aunque, con relación a esto, es imposible lograr algo sin el compromiso de todos. Las multas que tienen un valor costoso parece que no les interesan a “los vecinos que tienen dinero ya que ellos continúan con las maniobras peligrosas sin pensar en los que transitan a su lado”, comunicaron desde la dependencia municipal que tiene a su cargo el control del tránsito. Las culpas están compartidas entre todos los que circulan por la ciudad, existe una imprudencia total en muchos casos y seguramente no se toma en cuenta el riesgo que implican estas acciones.

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