Los problemas en los edificios escolares son una constante

Los problemas en los edificios escolares son una constante
Techos con filtraciones, cloacas tapadas y desperfectos eléctricos se denuncian a diario. El Estado gasta $12 millones anuales en reparar los daños por hechos vandálicos.
Cloacas en mal estado, desperfectos eléctricos y filtraciones en techos son los problemas comunes y cotidianos en los edificios escolares mendocinos. A estos daños se les suman los ocasionados por hechos vandálicos, en cuya reparación el Estado invierte $12 millones por año.

“De las 1.500 escuelas primarias y secundarias públicas, sólo 3 presentan riesgo estructural grave”, aseguraron a Diario UNO desde la Subsecretaría de Infraestructura Educativa –depende del Ministerio de Infraestructura y tiene a cargo la ampliación, construcción, mantenimiento y reparaciones de las instituciones–, frente a los reiterados reclamos de directivos y docentes sobre una problemática que manifiesta ejemplos todos los días.

Las que el Gobierno reconoce con peor panorama son la escuela Nº1- 074 Laprida (en Ciudad, donde funciona un jardín, una primaria y un CENS), cuyo piso se hundía y ya fue desalojada para su refuncionalización; la secundaria Nº1-022 Vicente López, de Tunuyán, donde debieron clausurarse dos aulas por el avanzado deterioro y grietas en paredes y techos, y la primaria Nº1-517 Luis Contreras, de El Carrizal (Luján de Cuyo), que desde hace 9 años funciona en una construcción con riesgo sísmico, tiene orden de demolición y recién en los próximos días contará con la licitación respectiva para su remodelación.

Contra las demoras que acreditan en los establecimientos, desde la mencionada dependencia aseguraron que los plazos son “los normales al procedimiento administrativo que requiere cualquier obra del Estado” y que los tiempos varían según el tipo de daño. “Hacer un edificio nuevo puede llevar 4 años. Un baño, si hay que destaparlo, en no más de 48 horas está listo, aunque una reparación integral llevará 6 meses (cambiando artefacto, cerámico, base de cloaca). Lo mismo que un desperfecto eléctrico sencillo (reposición de térmicas), podemos resolverlo porque contamos con nuestras propias cuadrillas. Una reparación de la membrana de un techo quizás en 30 días está lista porque colaboran mucho las comunidades educativas, mientras que si hay que remplazar todo el techo también serán no menos de 6 meses porque se trata de obras a licitar”, detalló Hugo Quiroga, responsable del área que desde 2008 no depende de la Dirección General de Escuelas.

La secretaria gremial del Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE), Liliana Chaves, consideró que “no hay soluciones” y refirió que al cierre de la última paritaria, en abril, el Gobierno se comprometió a resolver la situación de 100 escuelas con inconvenientes, pero no se avanzó: “Nunca se creó la comisión que iba a encargarse de esto. Cada día sumamos más casos”.

Cotidiano

Esta semana Diario UNO dio a conocer dos casos que se suman a la nómina de ejemplos de escuelas con problemas edilicios. En la Nº1-459 Guaymaré, ubicada sobre Allayme y Mathus Hoyos, en Guaymallén, suspendieron por tres días las clases: la comunidad protestó y cortó calles por problemas en las cloacas que, aseguraron, persisten desde hace dos años. En Alvear, la Nº1-456 Pioneros Alvearenses lleva casi un año sin techos de la galería central, paso obligado de los alumnos y donde se desarrollan algunas actividades.

“No todo se puede resolver de inmediato: el Estado está regulado por leyes que exigen trámites administrativos que hacen a la transparencia, por ejemplo para que las distintas empresas del medio lleguen en condiciones de equidad al momento de presentar una oferta. Una emergencia puede ser tratada puntualmente con un trámite abreviado, pero no es lo habitual”, explicó puntilloso Quiroga, quien añadió que tienen equipos técnicos regionales que les permiten relevar los inconvenientes y acelerar los arreglos.

Uso o mal uso

Una realidad que no escapa a la caótica situación de varios edificios escolares tiene que ver con los daños producidos por hechos vandálicos. En esto, el área de Infraestructura invierte 40% del presupuesto anual, que es de $33.000.000. “No están incluidas las escuelas que se incendian”, señaló Quiroga.

También esta semana, docentes de la escuela Nº4-052 Draghi Lucero, del barrio Huarpes II de Godoy Cruz, hicieron público el enojo de los alumnos por no poder utilizar el patio, ya que desde la calle les arrojan piedras, lo que además de poner en riesgo su integridad estropea vidrios y el edificio, que ya presenta algunos problemas estructurales.

Siempre el desgaste por el uso y el mal uso se combinan para acentuar la problemática. “Los problemas comunes son principalmente las cloacas, por el taponamiento de las mismas, y además de la vida útil (sea que se trate de red cloacal o pozos sépticos) incide muchas veces que meten cosas indebidas. Siempre está esto de que lo que no es nuestro no lo cuidamos tanto”, dijo el funcionario. Mencionó como otros inconvenientes reiterados los eléctricos y, este año, las filtraciones de techos: “Durante los meses que transcurrieron desde fines de 2013 llovió más de lo habitual, por lo que desde la Nación enviaron una partida de $25.000 para (cada uno de) los 57 establecimientos más afectados”.

Desde el SUTE dicen que hay 100 casos sin resolver

Para la secretaria gremial del SUTE, Liliana Chaves, no hay soluciones a los inconvenientes que todos los días se presentan en los edificios escolares. A fines de 2013, el sindicato hizo una denuncia sobre el Estado de 100 escuelas, y si bien aseguran que el abordaje de la situación fue un compromiso que quedó plasmado en la última paritaria, hasta el momento no hubo avances. “Se iba a conformar una comisión de seguimiento, pero eso nunca pasó. Armamos un equipo y seguimos con el relevamiento: el resultado fue que todos los días sumamos una escuela con problemas”, dijo Chaves, quien aseguró que se hicieron las respectivas presentaciones de las denuncias en la Subsecretaría de Trabajo y la DGE porque “está en riesgo la seguridad física de niños y trabajadores”.

Respecto de la escuela Guaymaré, de Guaymallén, donde los desbordes cloacales invadieron las instalaciones, dijo: “En este como en otros casos hay que hacer una inversión grande, que involucren a otras dependencias del Estado como AYSAM. Pero se tiran la pelota unos a otros”.

40 por ciento del presupuesto de Infraestructura Educativa, según informan, se destina a reparaciones por hechos vandálicos.

48 Horas a 6 meses debería demorarse la resolución de un problema edilicio común como el taponamiento de cloacas, rotura de una membrana de un techo o un desperfecto eléctrico. Hay obras que requieren un proceso de licitación.

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