Un problema sin solución

El conjunto aurinegro ganaba en la primera etapa con un golazo de tiro libre de Martín Rolle, pero el Taladro desnudó las debilidades defensivas de la escuadra aurinegra en una pelota parada que capitalizó muy bien Maximiliano Laso para sellar las cifras.
La pelota parada le está trayendo enormes dolores de cabeza a Olimpo, que ayer vio como Banfield le marcó de esa manera y le frustró la posibilidad de quedarse con el triunfo en el Florencio Sola.

La escuadra de Omar De Felippe se puso en ventaja por intermedio de un verdadero golazo de Martín Rolle de tiro libre, pero en el complemento el Taladro le lanzó un córner al área, le peinó el balón en el primer palo y Maximiliano Laso, por el sector opuesto, le señaló el empate final.

Ya son cinco los goles que el aurinegro recibió de esa forma (sobre 10), lo que parece un problema insoluble que le está haciendo dejar muchos puntos en el camino.

Esa pegada de Rolle. Olimpo salió al campo con la idea de forzar las acciones lejos de su arco, algo que logró en los primeros minutos merced a los buenos movimientos de contención del mediocampo.

En ese parejo andar, en el que ninguno de los dos logró imponer su estrategia, Banfield inquietó con los movimientos de Ferreyra (anticipó dos veces en el área a Faccioli, aunque cabeceó desviado) y Olimpo con la triangulación que procuraron Furch, Bareiro y Rolle.

Y cuando poco había pasado, Bareiro fabricó una falta de Víctor López a pocos metros del área y Rolle le sacó lustre a su zurda. El 10 le pegó por arriba de la barrera, al ángulo más lejano de Cristian Lucchetti, cuya estirada fue estéril para evitar el 1-0.

La Volpe exigió mayor actitud y el Taladro fue más agresivo en su búsqueda. Halló espacios por el sector izquierdo, donde Eluchans le ganó reiteradamente las espaldas a Casais y encaró de frente a Villanueva.

A Olimpo le costó achicar y por eso no extrañó que tres de sus hombres (Rosada, Faccioli y Villanueva) vieran amarillas en cortes tácticos. A ello se sumó que Jonathan Gómez tomó el lugar del lesionado Achucarro y el local encontró mayor movilidad en los metros finales.

Sin embargo, cuando la defensa no logró rechazar apareció Tombolini para mandar al córner un tiro libre envenenado de Eluchans y quedarse con un puntazo de Ladino desde muy buena posición, a la vez que Quinteros le pegó mal tras un buen pase atrás del recién ingresado.

El arco de Lucchetti quedó muy lejos, a tal punto que el aurinegro volvió a visitarlo una sola vez después del gol, con un centro de Furch que el 1 alcanzó a manotear cuando se le metía por el segundo palo.

Otra vez lo mismo. Banfield, con el ingreso de Laso por Acevedo para romper el doble 5, dejó en evidencia sus intenciones de forzar las acciones cerca de la valla de Laureano Tombolini.

El elenco de La Volpe se plantó 3-3-1-3, aunque se expuso al contragolpe, precisamente a lo que apostó el aurinegro.

Pero la estocada final no llegó (Rolle desperdició una réplica que inició Ríos y prosiguió Furch) y Banfield lo aprovechó, aunque no de la manera que todos esperaban. Es que el local alcanzó el empate merced a una pelota parada.

A los 10, tras un córner, la defensa aurinegra quedó desacomodada con una peinada en el primer palo y Maximiliano Laso, sin marcas, ingresó solo por el segundo para empujar el balón a la red y estampar el 1-1.

En los minutos siguientes pareció que todo sería de Banfield, aunque con el correr del trámite el elenco bahiense recuperó la compostura, pudo hacerse del balón y no pasar más sofocones. También es cierto que tampoco pudo hallar profundidad para acercarse a Lucchetti.

Las emociones llegaron sobre el cierre, cuando Laso casi destraba el partido con un remate de afuera que se fue muy cerca y Emiliano Romero exigió una notable salvada de Lucchetti.

Pero la suerte ya estaba echada. Olimpo ve una pelota parada y llora...

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