“Uno de los puntos más álgidos que se está tratando es que en la Ley 2.212 no está contemplado el femicidio, no está contemplado la perspectiva de género, no está previsto lo que es la violencia hacia la mujer por ser mujer. Hay que reactualizar la Ley 2.212 -porque no sólo no se cumplió en su totalidad sino que está pasada de moda- y verificar las dificultades que hemos tenido para ponerla en práctica", explicó María Inés Podestá, psicóloga del Centro de Salud Confluencia de Neuquén.
Afirmó que tomar la violencia como un problema doméstico es "un recorte" porque "tenemos mucha violencia comunitaria, violencia callejera, violencia entre jóvenes, violencia en las instituciones". Manifestó que la persona agredida que consulta en el centro de salud "lo hace por diversos malestares y cuando comenzamos a indagar llegamos a que el núcleo de todo es la violencia. Muchas veces cuando logramos intervenir ya los daños son irreversibles, difíciles de modificar". "La violencia se ha transformado en un tema central. El 40 por ciento de las consultas que se hacen en el Centro de Salud Confluencia es por violencia. Es un porcentaje muy alto. Por eso es necesario que nuestra ley se aggiorne y se empiece a aplicar”.
Podestá señaló que "nunca hubo en la provincia una vocación política real para destinar recursos para prevenir y erradicar la violencia".
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