Marisa Arias indicó que la empresa usa las instalaciones desde hace un año y medio, aunque dijo no saber si se le cobra. Desde la prestataria afirmaron que se lo cedieron hasta tener su propia planta
"Este predio nos lo facilita el Ministerio de Salud. Hay un contrato por el que nos ceden las instalaciones y nosotros estamos trabajando acá hasta tener prontamente la planta", dijo Patricia Lo Cascio, de la empresa Aliser Gastronomía S.A.
PUNTAL preguntó a la delegada regional del Gobierno provincial, Marisa Arias, si se le cobra a la empresa por ocupar ese espacio público. Y la respuesta fue: "Es un convenio que está protocolizado, hay que pedirlo a Salud. Lo único que me acuerdo es que es por dos años y que se puede renovar. El camino para tener los detalles es pedírselo al Ministerio de Salud".
En medio de las críticas por la escasez de las porciones y la calidad de los almuerzos que se les sirven a los chicos carenciados que se benefician con este programa, René Carraro, presidente de Aliser S.A., estuvo ayer en Río Cuarto y visitó la escuela de las 400 Viviendas, donde sólo admitió haber llegado 15 minutos más tarde a un colegio, por un inconveniente con un horno, porque se reventó la válvula de seguridad. "Hasta el momento no se ha presentado ningún tipo de inconvenientes. Fue un hecho fortuito, porque se han tomado todas las precauciones para que no vuelva a suceder", afirmó el empresario. Y puntualizó que del control de la calidad se encargan nutricionistas empleadas de la empresa. "Tenemos dos en el comedor y tres haciendo recorridos por los colegios. Y la Provincia está en tratativas con la Universidad de Río Cuarto para que haga el control de toda la comida, en cuanto a la cantidad, calidad, gramaje y todo lo demás", indicó.
Carraro enfatizó que la polémica por la prestación "no es por fallas de la empresa sino por cuestiones políticas". Y acotó: "Estamos cumpliendo con un pliego y con los requisitos. Hay un régimen nutricional que debe cumplirse y sólo hemos tenido un problema por llegar unos minutos tarde. Fue por un accidente con un horno".
PUNTAL pudo saber que el Gobierno pretende pagarle a la Universidad 8 mil pesos por mes para que se encargue de la auditoría del servicio de Aliser, la compañía cordobesa que hizo pie en Río Cuarto, cuando ganó la licitación del Nuevo Hospital. Una cifra que ni siquiera alcanza para los reactivos necesarios para los análisis que debieran hacerse, en caso de cumplir al pie de la letra con lo exigido en el pliego.
Allí se indica que la auditora debe implementar un sistema de aseguramiento de calidad que garantice la inocuidad y calidad de los alimentos, lo cual implica controlar el proceso productivo desde antes del ingreso de los insumos y materias primas -control de proveedores-, durante el proceso y a posteriori del mismo. En este marco, debe inspeccionar la planta elaboradora que funciona en el Viejo Hospital, los vehículos usados para el reparto y las escuelas donde se dejan las viandas. Entre sus funciones, estará además la de extraer muestras de los productos para posteriores análisis y decomisar lo que no esté en regla. Toda una tarea que, realizada por profesionales de la institución de mayor prestigio de la región, debe costar varias veces lo propuesto por el Gobierno.
Patricia Lo Cascio, nutricionista de la empresa Aliser, respecto de los almuerzos, indicó: "Hay un pliego de condiciones, con el que se licitó, en el que hay un listado de menús, donde se determinan las calorías y los gramajes, nos manejamos con eso". Y adelantó que no usarán más las hamburguesas preformadas, porque no les gustan a los chicos, y que hoy la porción incluirá una hamburguesa de carne con puré, mientras que ayer la dieta estuvo integrada por una porción de guiso de arroz con carne y fruta.
La profesional aseguró que "no es escaso un menú, con una sola hamburguesa". Y dijo que para el caso de los alumnos del secundario la diferencia está en que se les da un poco más de guarnición.
Papelón institucional
Luego de que la concejala Viviana Pomiglio acusara a la oposición de impedir que se tratara en la última sesión del Concejo un proyecto por el que se pretendía pedir informes al Gobierno provincial por los problemas en el servicio del Paicor, ayer el concejal justicialista Guillermo Natali afirmó: "En buena hora que no lo aceptamos, porque se hubiera caído en un papelón institucional".
"Es un sistema nuevo y puede tener dificultades, pero hay intención de salvarlas. Ese es el objetivo del Gobierno", indicó. Y agregó: "El proyecto de Pomiglio no respeta la Carta Orgánica y de haberse aprobado, sería nulo, porque se trata de un proyecto de resolución que sólo puede referirse al funcionamiento interno de la Municipalidad. En caso de que se quisiera enviar un mensaje al Gobierno provincial, lo que hay que hacer es un proyecto de declaración. Pero, además, nos está vedado pedirle informe a un ministro".
"El bloque oficialista está poniendo en el tapete cualquier cuestión que tenga que ver con críticas al Gobierno provincial o con tratar de desviar la atención pública, para que la gente deje de fijarse en la infinidad de inconvenientes que está teniendo este Gobierno municipal", concluyó.
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