Prisión perpetua por matar a un menor por una netbook

Prisión perpetua por matar a un menor por una netbook
Por mayoría, Maximiliano Martínez fue condenado a la pena máxima al ser hallado responsable de la muerte de Jonathan Lagos, en marzo de 2012.

La Cámara Criminal Primera, por mayoría, condenó a prisión perpetua a Maximiliano Martínez, de 18 años, al ser hallado responsable del asesinato de Jonathan Lagos, de 16, y herir a otro menor, para robarles una netbook. Fue en el barrio Villa Ceferino, el 6 de marzo del año pasado.

La sentencia fue coincidente con el pedido de condena que había planteado el fiscal de Cámara Rómulo Patti, quien sostuvo que los hechos protagonizados por Martínez justifican plenamente la aplicación de la máxima pena de cumplimiento en la cárcel provincial.

Los jueces Mario Rodríguez Gómez y Alfredo Elosú Larumbe no dudaron en sostener la conducta de Martínez en el de homicidio agravado de Lagos y rechazaron los planteos de nulidad expresados por la defensa técnica del imputado, al entender que fueron “extemporáneas”.

Concretamente le reprocharon al imputado ser el autor del delito de robo agravado por el empleo de un arma de fuego en grado de tentativa, en concurso real con homicidio calificado agravado criminis causa.

Los jueces dijeron que no se discute la materialidad y tampoco la participación de Martínez en la muerte sufrida por Lagos y en el homicidio en grado de tentativa en perjuicio de su amigo.

Banda

Agregaron que el asesino y su cómplice integraban una banda conocida como Los hueveros, que asola al barrio Villa Ceferino. También que quedó debidamente probado que “hubo un solo tirador” y que fue Martínez quien utilizó una pistola calibre 9 milímetros para terminar con la vida del adolescente y de causar heridas de gravedad a su amigo.

Aseguraron que en el lugar de los hechos se recuperaron dos vainas servidas que se corresponden con una poderosa arma de fuego que se utilizó para cometer el homicidio.

Para los magistrados se trató de un homicidio “por despecho”, por no poder apoderarse de la netbook que los menores utilizaban frente a una vivienda del barrio Villa Ceferino. Por eso, Martínez fulminó la vida de Lagos “sin contemplación”, explicaron.

El juez Andrés Repetto, dijo no estar de acuerdo con la calificación del delito a la que arribó el fiscal Patti y sus pares Rodríguez Gómez y Larumbe.

Señaló que a su entender no existió el dolo directo y consideró que corresponde la aplicación del delito calificado como homicidio en ocasión de robo.

Los jueces, entonces, resolvieron, por mayoría, condenar a Martínez a la pena de prisión perpetua por el asesinato de Lagos.

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