El conflicto entre la UTA y el Grupo Plaza parece comenzar a solucionarse. Durante la reunión que se llevó a cabo hoy en la sede capitalina del gremio, con la presencia del intendente Cristian Breitenstein, las partes arribaron a un principio de acuerdo.
El impasse sería de 60 días, durante los cuales se irían discutiendo las diferentes posiciones para intentar lograr un acuerdo.
Consultado por este diario digital, el titular del gremio que nuclear a los choferes, Ricardo Pera, reconoció que “la parte política ya fue acordada, ahora intentaremos coincidir en lo laboral durante el encuentro que mantendremos el próximo lunes en la sede regional del Ministerio de Trabajo”.
En tal sentido, admitió que la posición del sindicato será intentar de consensuar, dejando en claro que deben respetarse los puestos de trabajo, el estado de los colectivos y la prestación del servicio.
“Por lo que vimos en Buenos Aires, la posición de la empresa no parece tan inflexible como lo habían mostrado en Bahía Blanca; de todas maneras, prefiero esperar al lunes”, concluyó Pera.


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